Wall Street cerró este jueves con fuertes alzas después de que el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, afirmara que apoyaría mantener sin cambios la tasa de referencia si los datos muestran que las presiones inflacionarias están disminuyendo. El Dow Jones ganó 624 puntos (+1,18%) hasta los 53,686 enteros, el S&P 500 avanzó 1,06% hasta 7,747, y el Nasdaq sumó 1,40% hasta las 26,584 unidades.
La declaración que cambió el ánimo del mercado
Waller señaló que votaría a favor de mantener el precio del dinero en la horquilla actual de 3,5%-3,75% si el dato de inflación de agosto, que se publica la próxima semana, respalda esa decisión. Es una postura que contrasta directamente con el escenario que documentamos esta misma mañana: los mercados asignaban 68% de probabilidad a que la Fed subiera las tasas al rango de 3,75%-4% en la reunión del 15 y 16 de septiembre.
Por qué el mercado reaccionó tan fuerte a una sola voz
La intensidad de la reacción se explica por el contexto de los días previos. Tras el discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole y la reanudación de los ataques contra Irán, que documentamos esta semana, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años llegó el miércoles a su nivel más alto desde noviembre de 2023. Esa presión sobre el mercado de deuda venía arrastrando a las acciones a la baja durante tres sesiones consecutivas.
Las declaraciones de Waller ofrecieron la primera señal concreta de que dentro del propio Comité Federal de Mercado Abierto existe una posición dispuesta a no endurecer la política monetaria en septiembre. El rendimiento de los bonos retrocedió, y ese alivio se trasladó de inmediato a las acciones, especialmente a las tecnológicas, que son las más sensibles al costo del financiamiento.
El petróleo sigue subiendo, aunque más contenido
En otros mercados, el petróleo intermedio de Texas continuó al alza, aunque de forma más controlada, ante las tensiones persistentes en el Estrecho de Ormuz. Los contratos de futuros del WTI para octubre sumaron 0,3% hasta los 91,30 dólares por barril al cierre de la sesión. El oro se revalorizó 2,48% hasta los 4,524 dólares la onza, y la plata 2,2% hasta 66,90 dólares.
Broadcom, la excepción del día
Mientras el conjunto del mercado repuntaba, Broadcom cayó tras conocerse que sus previsiones no alcanzaron las elevadas expectativas del mercado sobre inteligencia artificial, un episodio que documentamos esta mañana: la compañía reportó ingresos de IA por 16,700 millones de dólares (+221% interanual) y aun así su acción retrocedió. En contraste, el repunte de Snowflake impulsó al resto del sector de software.
Lo que realmente define la próxima semana
Este movimiento del mercado, con toda su intensidad, sigue siendo provisional: depende de dos datos que todavía no se conocen. El primero llega mañana viernes con el informe oficial de empleo de agosto, que puede terminar de definir las apuestas sobre la política monetaria. El segundo, y probablemente el más determinante según las propias palabras de Waller, es el dato de inflación de agosto que se publica la próxima semana.
Es decir, el alivio de hoy se sostiene sobre una condición explícita: que la inflación efectivamente muestre moderación. Si no lo hace, el propio Waller dejó claro que su posición podría ser distinta, y la probabilidad de alza que documentamos esta mañana volvería a ganar terreno.
Para las familias que evalúan una hipoteca o el refinanciamiento de una deuda, la lectura práctica es que el costo del crédito para el resto del año sigue sin definirse: se decidirá entre el dato de empleo de mañana, el de inflación de la próxima semana, y la reunión del 15 y 16 de septiembre, tal como venimos anticipando en nuestro calendario económico semanal.
