Un grupo de ciudadanos venezolanos deportados por Estados Unidos hacia Liberia, en África Occidental, denunció haber permanecido encadenado de pies y manos durante las aproximadamente 15 horas que duró el vuelo, y haber conocido su destino apenas unas horas antes del despegue. Los testimonios fueron recabados originalmente por El País y replicados por varios medios este lunes.
El relato de quien no sabía a dónde lo llevaban
C., un venezolano de 36 años que llevaba cinco años viviendo y trabajando en Estados Unidos, describió cómo se enteró: “me enteré de que sería deportado a África apenas unas horas antes del vuelo. Nadie me lo notificó; lo descubrí yo mismo por casualidad al alcanzar a ver mi nombre en la lista de personas que, sin saberlo, seríamos trasladados a Liberia, un país del que nunca antes había oído hablar. No tuve tiempo de defenderme legalmente ni de despedirme de mi familia. No pude hacer nada: ya estaba todo decidido”.
El 19 de agosto, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo embarcaron en un vuelo chárter que despegó desde Alexandria, Luisiana, junto a ciudadanos de América Latina, el Caribe y África subsahariana. Durante los meses previos de detención, relató haber sufrido fuertes ataques de ansiedad y depresión. Al momento de abordar, temió que quisieran acabar con su vida: “estaba en pánico”.
El detalle que agrava el caso: tenían estatus legal
Un elemento central de esta denuncia es el estatus migratorio de los afectados. Según los testimonios recogidos, varios de los deportados contaban con permisos de residencia temporal o protección contra repatriación en territorio estadounidense. Y el mecanismo de detención sigue el patrón que hemos documentado repetidamente en esta sección: fueron detenidos de forma imprevista tras acudir a chequeos de rutina en oficinas del ICE.
Es exactamente el mismo escenario que reportamos con Tangieth Paola Carrasquero López en Atlanta, quien tenía TPS vigente y permiso de trabajo hasta 2030, y con Humberto Castro en Doral, detenido camino a su trabajo con permiso válido también hasta 2030.
El acuerdo detrás de estas deportaciones
Este vuelo fue el primero de un acuerdo entre la administración Trump y el gobierno de Liberia, encabezado por el presidente Joseph N. Boakai, mediante el cual ese país africano aceptó recibir hasta 1,200 personas deportadas desde Estados Unidos durante 12 meses. Es uno de varios convenios que Washington ha establecido en el continente africano para acelerar las expulsiones a terceros países.
Al llegar a Monrovia, los deportados fueron ubicados bajo custodia temporal en un complejo hotelero en la localidad costera de Marshall, a la espera de definir su estatus migratorio o sus opciones de reubicación.
Lo que exigen las organizaciones de derechos humanos
Diversas organizaciones han planteado peticiones concretas sobre este acuerdo: publicar sus términos completos, garantizar que toda persona reciba notificación previa del país al que será enviada y una oportunidad efectiva de expresar temor de persecución o tortura antes del traslado, asegurar acceso inmediato a abogados y familiares, y ofrecer garantías escritas de que ningún venezolano será devuelto directa o indirectamente a Venezuela mientras exista riesgo de persecución.
El Comité Estadounidense para Refugiados e Inmigrantes (USCRI) ha denunciado que las detenciones administrativas gestionadas por el DHS y el ICE se han convertido en una herramienta de control migratorio cada vez más utilizada para mantener privadas de libertad a personas sin sospecha razonable. El American Immigration Council añade que los traslados continuos entre centros “a menudo alejan a las personas de sus seres queridos y de otras redes de apoyo, llevándolas a lugares donde el acceso a la asistencia legal es prácticamente imposible”.
El desenlace para quienes ya están allá
El gobierno liberiano aseguró que los deportados tendrían libertad para desplazarse por el país, solicitar asilo en Liberia o salir de allí. Uno de los afectados, identificado como A., afirmó que ya no desea regresar a Estados Unidos y evalúa solicitar asilo en Europa junto con su familia.
Si tienes un proceso migratorio en curso, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué es el ICE y tus derechos frente a la agencia, y considerar asesoría legal antes de acudir a cualquier cita programada.
