Hay frases diplomáticas que envejecen mal. Y hay frases que envejecen mal en cuestión de horas.

El miércoles, en el Palacio Konstantin de Strelna, cerca de San Petersburgo, el enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, le dijo esto a Vladímir Putin, en un video que difundió el canal estatal ruso RT:

“Usted habla mucho de que mi presidente, el presidente Trump, es un humanitario. Usted también es un humanitario, señor, y lo saludo por eso”.

El motivo del elogio

El contexto, para ser justos: Rusia acababa de liberar a Stephen Hubbard, un ciudadano estadounidense detenido en 2022 bajo la acusación de combatir por Ucrania, algo que él niega y que Washington considera un cargo fabricado. Witkoff lo recibió poco después de aterrizar en Rusia.

Es decir, Putin liberó a un hombre que Rusia tenía preso por un cargo que EE.UU. considera falso, y a cambio recibió el título de humanitario.

Según Witkoff, Putin también aceptó reanudar en noviembre las conversaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania, las primeras desde febrero. Lo que no aceptó fue un alto el fuego.

La prueba de humanitarismo

Horas después del encuentro, Rusia lanzó ataques con drones y misiles contra 12 regiones de Ucrania. Solo en Kiev hubo al menos dos muertos y 22 heridos, según el recuento citado por Democracy Now.

Ni en su propio partido

La reacción no vino solo de la oposición.

En la Casa Blanca, el vicepresidente JD Vance defendió a Witkoff: dijo que le parecía bien decirle algo amable a alguien que acababa de liberar a un estadounidense. Trump fue más prudente que su enviado y dijo que, “para ese propósito particular”, Putin podía considerarse humanitario.

Para el archivo

Contra Putin pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional desde 2023, por la deportación de niños ucranianos. Ese es el humanitario.

Para los venezolanos, el elogio suena conocido. Durante años, Rusia fue uno de los principales sostenes del régimen de Nicolás Maduro, con préstamos, armas y respaldo diplomático. Ahora resulta que el aliado de Maduro también es un humanitario, aunque solo “para ese propósito particular”.