Falta exactamente una semana para las elecciones de medio término en Estados Unidos, el martes 3 de noviembre, y hay tres números que a mí me dicen mucho de cómo llega Donald Trump a esa cita.

El primero es el dinero. La publicidad política ya pasó de los 10.000 millones de dólares, la cifra más alta jamás registrada en unas legislativas, según AdImpact, citada por Moncloa.com. El récord anterior era de 8.900 millones, en 2022. La carrera más cara del país es la del Senado de Texas, con 501 millones entre Ken Paxton y James Talarico; le siguen Ohio, con 452 millones, y Míchigan, con 297. Los republicanos llevan la delantera en gasto, con alrededor de 54% del total. Y el donante más grande del ciclo, según EFE en Infobae, vuelve a ser Elon Musk, con más de 400 millones de dólares para candidatos republicanos en 2025 y 2026.

El segundo número es la participación. Más de 30 millones de estadounidenses ya votaron por anticipado, según el seguimiento en vivo de Fox News. Es mucha gente que ya decidió antes del último empujón de campaña.

Y el tercero es el que debe preocupar a la Casa Blanca: Texas. Una encuesta de Fox News muestra empatados a Paxton y Talarico en un estado que Trump ganó por casi 14 puntos hace dos años. No por casualidad Trump está hoy en Corpus Christi y en Lubbock haciendo campaña junto a Paxton. Cuando un presidente republicano tiene que ir a defender Texas una semana antes de votar, algo no está saliendo según lo previsto. Y no es el único frente: en Kansas, el senador Roger Marshall admitió que “si perdemos Kansas, no veo cómo mantenemos el control del Senado”. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, reconoció que las encuestas dan ventaja nacional a los demócratas.

Lo que se juega Florida y lo que se juegan los venezolanos

En la lista de los distritos más caros de la Cámara aparece uno de Florida, el 25, con unos 26 millones de dólares en publicidad. Florida es donde vive buena parte de la comunidad venezolana en Estados Unidos, y para ellos esta elección no es abstracta. El Congreso que salga del 3 de noviembre va a ser el que discuta presupuesto de inmigración, deportaciones y el futuro de figuras como el TPS, y también el que vigile la política de Trump hacia Venezuela, desde el acuerdo petrolero hasta la transición con Delcy Rodríguez.

También pesa el bolsillo. La gasolina regular estaba este martes en 4,27 dólares por galón y el diésel en 6,35, muy cerca de su récord de septiembre, según datos de AAA recogidos por Fox News. Con la guerra con Irán empujando el petróleo, el precio en la bomba se volvió argumento de campaña.

Les adelanto mi apuesta, la misma que hice en el último Parlo-Tanto: no creo que los demócratas arrasen, pero sí creo que el Senado va a quedar mucho más equilibrado. La gran pregunta es si Trump llega a la segunda mitad de su mandato con un Congreso que le firme todo o con uno que le haga contrapeso. En una semana lo sabremos.