Estados Unidos e Israel tienen planes concretos para reanudar los ataques contra Irán después de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre, según informó The New York Times el miércoles, citando a funcionarios estadounidenses y otras personas informadas sobre el asunto.
Lo que dice el reporte
Según el diario:
- Ambos ejércitos intensificaron sus ejercicios para preparar lo que describen como una operación “breve pero intensa”, que incluye sobrevuelos de Irak para simular maniobras de ataque.
- Los objetivos posibles son instalaciones energéticas, instalaciones nucleares y arsenales de misiles y drones.
- Funcionarios citados por el diario dicen que otra gran ronda de ataques podría hundir la economía iraní y forzar a Teherán a hacer concesiones diplomáticas.
La decisión no está tomada. Según el mismo reporte, existe una pequeña posibilidad de que Trump autorice los ataques todavía en octubre, y también puede decidir no autorizar ninguno.
Ni la Casa Blanca ni el Pentágono han confirmado públicamente los planes. Las fuentes citadas no fueron identificadas.
El contexto de la semana
El reporte llega en plena escalada en la región:
- La Guardia Revolucionaria iraní dijo haber atacado cuatro buques que transferían petróleo en el norte del golfo Pérsico, y tres barcos chocaron con minas en el estrecho de Ormuz.
- Ataques hutíes en Arabia Saudita dejaron al menos dos muertos y ocho heridos en el Aeropuerto Internacional Rey Fahd, y otros dos muertos en un ataque con drones contra un campo petrolero. El Departamento de Estado ordenó la salida de diplomáticos y sus familias de sus misiones en el país.
El calendario electoral
Que el plan apunte a después del 3 de noviembre no es un detalle. Con la gasolina en alza y la energía como principal motor de la inflación, una nueva ofensiva antes de las elecciones habría golpeado a los republicanos en el bolsillo de los votantes. Después de las urnas, ese costo político baja.
Lo que significa para los venezolanos
El mercado ya reaccionó. El jueves, el Brent subió hasta 111,49 dólares por barril y el WTI hasta 99,34, según datos de Dow Jones citados por MarketScreener.
Un ataque contra instalaciones energéticas iraníes empujaría aún más el precio. Para Venezuela, eso significa que su crudo se vende más caro: el Merey promedió 93,75 dólares en septiembre, frente a 67,36 en julio. Pero, como explicamos en esta nota, la producción sigue estancada en unos 1,2 millones de barriles diarios, así que el país no está vendiendo más barriles.
Para los venezolanos en Estados Unidos, especialmente en Florida y Texas, el efecto es el contrario: una gasolina más cara y una inflación que no baja, justo cuando la Fed debe decidir sobre las tasas el 28 de octubre.
