Estados Unidos amplía su campaña contra el narcotráfico en América Latina, y ahora con soldados en tierra.
Varios cientos de soldados del Ejército, de la 10.ª División de Montaña con base en Fort Drum, Nueva York, serán desplegados en la región para entrenamientos y ejercicios conjuntos con fuerzas locales, según reportó The New York Times y confirmó Fox News con un alto funcionario.
Dónde van
Las primeras tropas de un batallón de unos 600 soldados llegarán a Panamá, a una nueva instalación de entrenamiento en la selva. Desde ahí, el Comando Sur (SOUTHCOM) decidirá su destino final. El objetivo es entrenar con fuerzas de Colombia y Honduras.
Su función será apoyar a las fuerzas especiales estadounidenses que asesoran a militares locales en operativos contra presuntos narcotraficantes. Además, otros cientos de soldados de la misma división ayudarán a formar un nuevo comando militar para el hemisferio occidental con sede en Miami.
En agosto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, dijo que Colombia, Guatemala y Honduras habían aceptado operaciones conjuntas contra grupos criminales. Guatemala lo negó.
“Todas las opciones sobre la mesa”
La frase que más preocupa en la región vino del general Francis Donovan, jefe del Comando Sur. En una entrevista con el Wall Street Journal, al ser consultado por ataques en tierra, respondió: “¿Veo los ataques terrestres como opciones? Sí. Queremos todas las opciones sobre la mesa”.
Describió posibles acciones como “ataques, arrestos o el desmantelamiento de una casa de seguridad”, con el objetivo de generar “fricción sistémica total” a los carteles. El gobierno de Trump busca acuerdos con países aliados que permitan operaciones terrestres en varios países, aunque no se ha confirmado que alguna se haya realizado.
El saldo hasta ahora
Desde que comenzó la campaña, hace más de un año, las fuerzas estadounidenses realizaron decenas de ataques con más de 235 muertos, la mayoría en embarcaciones señaladas como narcolanchas en el Caribe y el Pacífico. Organizaciones de derechos humanos han cuestionado la legalidad de esos ataques sin juicio previo.
Para los venezolanos, el tema tiene una resonancia particular: esa misma campaña fue el preámbulo militar de la operación que en enero terminó con la captura de Nicolás Maduro. Pasar del mar a la tierra en otros países abriría un capítulo nuevo y de consecuencias difíciles de prever.
