El petróleo vivió este jueves una de sus sesiones más volátiles desde el verano, con el Brent oscilando entre un máximo de 107 dólares por barril a primera hora, y una caída hasta cerca de 97 dólares horas después, según registraron distintas fuentes de mercado a lo largo del día. Dos noticias contrapuestas explican este vaivén.
La buena noticia: Yanbu vuelve a operar
Arabia Saudí reanudó las operaciones de carga de petroleros en su puerto de Yanbu, en el Mar Rojo, después de reactivar el funcionamiento de su oleoducto East-West, según confirmó Estrategias de Inversión. Es el mismo oleoducto que documentamos interrumpido hace más de dos semanas, cuando su parálisis contribuyó directamente al récord histórico del diésel que reportamos entonces. Su reactivación completa es, en términos estructurales, la señal más concreta de alivio en el suministro que hemos documentado en toda esta serie sobre la crisis energética.
La mala noticia: China cierra el grifo
Pero ese alivio se vio opacado casi de inmediato por una decisión en sentido contrario: China suspendió sus exportaciones de productos petrolíferos, según el mismo reporte, acrecentando el temor a la escasez de suministro justo cuando Arabia Saudí ofrecía la primera buena noticia en semanas. Es un recordatorio de que el mercado energético global depende de múltiples piezas moviéndose en la misma dirección, no solo de una.
El otro factor detrás de la caída posterior: la OPEP+
Horas después, el Brent llegó a desplomarse hasta 96,88 dólares, una caída de 7,98% frente al cierre anterior, según reportó Euribor.com.es. La explicación: la expectativa de que la OPEP+ continúe devolviendo barriles al mercado, en un contexto de demanda más débil tras el fin de la temporada de conducción del hemisferio norte. El WTI, por su parte, se movió en un rango más contenido, entre 89 y 91 dólares durante la jornada.
Por qué el Brent cayó mucho más que el WTI
El amplio diferencial entre ambas referencias en la misma jornada, con el crudo europeo cayendo con mucha más fuerza que el estadounidense, apunta a presiones específicas sobre el Brent vinculadas a expectativas de mayor oferta atlántica y una demanda europea más débil de cara al invierno, según el propio análisis de Euribor.com.es.
Rusia, otro actor que se mueve en esta ecuación
En medio de esta volatilidad, Rusia incrementó sus exportaciones de petróleo, pero ingresó menos dinero por el diésel específicamente, según reportó El Economista, otra pieza más dentro del mismo rompecabezas global de oferta y demanda de combustibles refinados que hemos documentado extensamente esta semana.
Lo que esto significa después de un mes de escalada
Esta jornada resume, en pocas horas, el mismo patrón de vaivén que hemos documentado durante todo septiembre: una señal de alivio estructural real (Yanbu), contrarrestada casi de inmediato por una señal de restricción en otro frente (China), mientras factores de oferta más amplios (OPEP+) añaden todavía más volatilidad sobre un mercado que ya cargaba con semanas de tensión geopolítica acumulada en torno al Estrecho de Ormuz.
Lo que hay que vigilar
Con el oro repuntando levemente 0,34% hasta 4,171 dólares la onza como activo refugio, y con el euro en mínimos de 17 meses frente al dólar que documentamos en nuestra otra nota de hoy, el mercado energético global parece estar buscando, sin encontrarlo todavía, un nuevo punto de equilibrio entre las señales contradictorias que llegaron todas el mismo día. Seguiremos de cerca si la reactivación de Yanbu logra sostenerse como una mejora estructural real en los próximos días, más allá del ruido de una sola jornada particularmente volátil.
