Los empleadores del sector privado estadounidense añadieron 90,000 empleos en septiembre, según el Informe Nacional de Empleo de ADP publicado este miércoles, superando ampliamente la estimación de consenso de Dow Jones de 68,000 puestos. Es la primera aceleración en la creación de empleo desde mayo, rompiendo una racha de tres meses de desaceleración consecutiva.
El recorrido que llevó hasta esta cifra
Vale la pena repasar la secuencia que llevó hasta aquí: tras los 122,000 empleos de mayo, la contratación privada se fue enfriando mes a mes hasta llegar a los 44,000 de julio, el total mensual más débil del año hasta ese momento, y los 38,000 de agosto, cifra que ADP revisó a la baja este miércoles hasta 36,000. La cifra de septiembre, con 90,000 nuevos puestos, revierte esa tendencia de forma notable.
Dónde se concentró la contratación
El sector servicios generó 59,000 empleos, con educación y salud liderando ampliamente con 55,000 nuevas posiciones, y ocio y hostelería sumando 22,000. Del lado de la producción de bienes, se crearon 31,000 empleos, con construcción aportando 15,000 e industria 17,000, mientras recursos naturales y minería perdió 1,000 puestos. En el lado negativo, las actividades financieras recortaron 16,000 empleos, y los servicios profesionales y empresariales, 11,000.
Lo que pasó con los salarios
El salario base de los trabajadores del sector privado subió 3,2% interanual, y el salario bruto, 4,7%. La diferencia entre quienes cambiaron de empleo y quienes permanecieron en su puesto es reveladora: quienes se quedaron vieron su salario base crecer 3%, mientras quienes cambiaron de trabajo obtuvieron un incremento de 4,8% en salario base y 7,3% en salario bruto, según los datos de ADP Pay Insights.
La frase que resume el reporte
ADP describió el resultado con una frase directa: “después de una desaceleración de tres meses, la creación de empleo repuntó y el crecimiento salarial se mantuvo sólido”. Es un mensaje que contrasta con la moderación que documentamos hoy mismo en nuestra otra nota sobre el PCE de agosto, donde la inflación subyacente sorprendió a la baja pese a que el gasto de los consumidores se aceleró con fuerza.
Por qué este dato funciona como anticipo
El propio reporte de ADP se elabora en colaboración con el Stanford Digital Economy Lab, basado en datos de nóminas semanales anonimizados de más de 26 millones de empleados del sector privado, y se publica habitualmente dos días antes del informe oficial del gobierno, lo que suele funcionar como una buena aproximación de lo que revelará ese dato posterior.
Lo que viene el viernes
La Oficina de Estadísticas Laborales publicará su informe oficial de nóminas no agrícolas de septiembre este viernes. El consenso de Wall Street proyecta un aumento de 84,000 empleos, con la tasa de desempleo manteniéndose en 4,1%, según CNBC. Con el dato de ADP superando ampliamente las expectativas hoy, será clave observar si el reporte oficial del viernes confirma esta misma fortaleza, o si ambas mediciones, que no siempre coinciden exactamente, terminan divergiendo.
Lo que esto significa para la Fed
Un mercado laboral que se muestra más resiliente de lo esperado, justo cuando documentamos hoy que la inflación subyacente sorprendió a la baja, complica la lectura para la próxima decisión de la Fed, programada para el 28 de octubre. Es la misma tensión que hemos documentado repetidamente en esta serie: datos económicos mixtos, sin una señal lo suficientemente clara en una sola dirección, dejan a la Fed con margen limitado para anticipar con certeza su próximo movimiento.
