El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años volvió a marcar un récord este jueves, superando 5,32%, su nivel más alto desde 2002, según reportó El Comercio. El bono a 30 años avanzó hasta 5,677%. Es una actualización que supera, en apenas dos días, las cifras que documentamos el martes, cuando el bono a 10 años había llegado a 5,22% y el de 30 años a 5,50%.
Un récord que ya no se mide en décadas, sino en más de dos
Vale la pena dimensionar esta escalada: en cuestión de dos semanas, el bono a 10 años pasó de su máximo desde 2007 (5,04%, el 15 de septiembre) a su máximo desde 2004 (5,10%, hace una semana), y ahora a su máximo desde 2002. Cada pocos días, la referencia histórica retrocede más de lo que retrocedió la vez anterior.
El balance de un mes complicado para Wall Street
El Dow Jones Industrial Average bajó 4,3% durante septiembre, mientras el S&P 500 cedió 0,5%, según Estrategias de Inversión. Los inversionistas lidiaron durante todo el mes con el aumento de los precios del petróleo y la subida sostenida de los rendimientos de la deuda, exactamente la misma combinación que hemos documentado repetidamente en esta serie.
El contraste de hoy: verde pese a todo
Pese a este contexto, los futuros de Wall Street apuntaban a una apertura al alza este jueves, con el impulso del sector de inteligencia artificial sosteniendo las acciones frente a la volatilidad de bonos y petróleo. Micron Technology reportó resultados que impulsaron al mercado, aunque la sesión terminó dándose la vuelta hacia terreno negativo en algunos índices conforme avanzó el día, según registró en vivo Estrategias de Inversión.
Lo que dice el propio mercado sobre esta tensión
Un análisis de la misma jornada lo resumió con precisión: “los mercados se enfrentan actualmente a un marcado contraste: unos fundamentales económicos alentadores junto con una rápida subida de los tipos de interés, que está generando interrogantes”. Es la misma tensión que documentamos ayer con el PCE y el reporte de ADP: datos de consumo y empleo más fuertes de lo esperado, que paradójicamente presionan al alza los rendimientos en lugar de calmarlos.
El efecto en otras monedas
El euro se hundió a mínimos de 17 meses frente al dólar, presionado por la combinación de precios del crudo, inflación y el propio fortalecimiento del dólar, según Ámbito. En Argentina, el dólar mayorista rozó los 1,523 pesos, mientras el riesgo país volvía a dispararse en la misma jornada.
Lo que viene
Con el bono a 10 años ya en su nivel más alto en 24 años, y con la próxima decisión de la Fed programada para el 28 de octubre, el mercado llega a ese encuentro con una presión de rendimientos que no ha dejado de intensificarse desde que documentamos la propia alza de tasas del 16 de septiembre. Seguiremos de cerca si esta escalada encuentra algún techo antes de esa fecha, o si septiembre y los primeros días de octubre marcan apenas el inicio de un movimiento más prolongado.
