Arranca la semana más determinante del trimestre para la economía estadounidense, y la secuencia es inusualmente clara: el viernes 11 de septiembre se publica el dato de inflación de agosto, y apenas cuatro días después, el martes 15 y miércoles 16, la Reserva Federal decide si sube las tasas de interés. Prácticamente todos los analistas que citamos esta semana coinciden en que el primero determinará el segundo, tal como veníamos anticipando en nuestro calendario económico semanal anterior.
Lunes 7 de septiembre
- Feriado del Día del Trabajo en Estados Unidos: los mercados permanecen cerrados
- Japón publica su PIB del segundo trimestre y su balanza por cuenta corriente
Martes 8 de septiembre
- Reapertura de los mercados estadounidenses tras el feriado
- El Tesoro inicia su operación de recompra de bonos, que documentamos ayer, en la misma semana en que subasta títulos a 30 años
- China publica su balanza comercial de agosto
Miércoles 9 de septiembre
- Índice de precios al productor (IPP) de agosto, la antesala del dato de inflación al consumidor
- Inventarios mayoristas
- Subasta de bonos del Tesoro a 10 años
Jueves 10 de septiembre
- Decisión de tasas del Banco Central Europeo y rueda de prensa posterior, un evento que históricamente ha provocado movimientos de 3% a 5% en el euro
- Solicitudes semanales de subsidio por desempleo
- Subasta de bonos del Tesoro a 30 años
Viernes 11 de septiembre: el dato que define todo
- Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, a las 8:30 a.m. hora del Este. Es, sin discusión, el dato más importante de la semana y probablemente del mes
- Índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan (preliminar de septiembre)
Por qué este IPC pesa más que cualquier otro dato reciente
El contexto lo explica todo. El IPC de julio se ubicó en 3,4% interanual, bajando desde 3,5% en junio, el segundo mes consecutivo de descenso. Sin embargo, sigue muy por encima de la meta de 2% de la Fed, y el banco central acumula cinco años consecutivos incumpliendo ese objetivo.
Lo que complica la lectura es el origen de la presión actual: los economistas atribuyen la renovada presión inflacionaria principalmente al alza de los precios de la energía, derivada del conflicto en el Estrecho de Ormuz. Como documentamos ayer, la gasolina alcanzó un récord histórico de 4,14 dólares por galón en este fin de semana de Labor Day, y el diésel llegó a 5,85 dólares.
Las posiciones que ya están sobre la mesa
La semana pasada dejó señales contradictorias que este IPC deberá resolver. El jueves, el gobernador Christopher Waller declaró que votaría por mantener las tasas sin cambios si el dato de inflación lo respalda, lo que provocó un repunte de 624 puntos en el Dow. El viernes, el informe de empleo mostró 162,000 puestos creados frente a los 55,000 esperados, empujando la probabilidad de alza de 55% a 60,4% según CME FedWatch.
Joseph Brusuelas, economista principal de RSM US, resumió la ecuación con precisión: “parece que la Fed probablemente subirá los tipos en su reunión de septiembre, a menos que el IPC de agosto sorprenda a la baja”.
El detalle técnico que agrega tensión a la reunión
Hay un elemento adicional que hará más relevante la reunión del 15 y 16: incluirá dot plot, el gráfico donde cada miembro del comité indica dónde cree que estarán las tasas en los próximos meses y años. Ni la reunión de junio ni la de julio lo incluyeron, por lo que será la primera oportunidad en meses de ver, con detalle, qué piensa cada integrante del FOMC sobre el rumbo de la política monetaria.
Lo que está en juego para el bolsillo
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cerró el viernes en 4,78%, muy por encima del 4,20% con que empezó el año. Ese es el número que determina las tasas hipotecarias. Si el IPC del viernes sale caliente y la Fed sube el 16, el costo de comprar vivienda, refinanciar deuda o solicitar un préstamo seguirá encareciéndose durante el resto del año. Si sorprende a la baja, existe margen real para una pausa.
Cinco días separan esos dos escenarios. Vamos a seguir cada dato en tiempo real conforme se publique, con el mismo detalle con que documentamos el informe de empleo del viernes.
