Arranca la primera semana completa tras la decisión de la Fed que documentamos el miércoles pasado, con el mercado ya digiriendo la primera alza de tasas en tres años y las nuevas proyecciones de inflación que el propio banco central reveló en su dot plot.

Lunes 21 de septiembre

Martes 22 de septiembre

El dato que domina el resto de la semana: el PCE de agosto

El Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE), el indicador de inflación que la propia Reserva Federal utiliza como referencia principal para sus decisiones, se espera hacia el final de esta semana. Es la primera lectura de inflación que se conocerá después de que la Fed subiera las tasas, y servirá como primera prueba real sobre si la decisión del miércoles pasado estuvo bien calibrada.

Como referencia del nivel en el que se encuentra este indicador, la última lectura disponible de PCE subyacente se ubicó en 3,29% interanual, todavía muy por encima del objetivo de 2% de la Fed, y en el percentil 62 de toda la serie histórica desde 1960. Es decir, la inflación subyacente estadounidense sigue en la mitad alta de los niveles registrados en el país durante más de seis décadas.

Por qué esta semana importa menos en volumen, pero no en sustancia

A diferencia de la semana pasada, que concentró la decisión de la Fed, el fracaso de la Clarity Act, y la crisis del diésel que documentamos con el crack spread en récord histórico, esta semana tiene menos eventos de calendario fijo. Pero el contexto que arrastra sigue siendo denso: el petróleo cayendo por tercer día consecutivo pese al bloqueo activo de Ormuz, y la escalada de opacidad sobre los fondos petroleros venezolanos que documentamos ayer con la cifra de 13,000 millones de dólares.

El encuentro Trump-Delcy, el evento político más relevante de la semana

Aunque no es estrictamente un dato económico, la reunión confirmada entre Trump y Delcy Rodríguez el martes tendrá, casi con seguridad, efectos sobre el mercado petrolero. Cualquier anuncio que se desprenda de ese encuentro sobre el futuro del acuerdo con NABEP, o sobre el propio destino de los fondos que hemos venido documentando, podría mover tanto al crudo como a las monedas de la región.

Lo que está en juego para el bolsillo

Con el bono del Tesoro a 10 años habiendo tocado 5,04% la semana pasada, su nivel más alto desde 2007, el dato de PCE de esta semana será clave para determinar si ese rendimiento sigue subiendo, o si encuentra algo de respiro. Vamos a seguir de cerca cada uno de estos desarrollos conforme se publiquen.