Documentamos ayer que Wall Street había abierto con fuerza tras la decisión de la Fed, con el Dow ganando 420 puntos en la apertura. Pero la sesión no terminó así: al cierre del jueves, el Dow Jones cayó 1,21%, el S&P 500 perdió 0,45%, y el Nasdaq Composite cedió apenas 0,01%, prácticamente plano, según reportó Yahoo Finance. Es un giro que merece explicación, porque confirma que el rebote matutino no logró sostenerse durante toda la jornada.

Lo que revirtió el ánimo del mercado

Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo cayeron de forma inesperada en la semana que terminó el 12 de septiembre, un dato que apuntó a la persistencia de fortaleza en el mercado laboral estadounidense. Es la misma dinámica contraintuitiva que hemos documentado repetidamente en esta serie: un mercado laboral robusto, en lugar de tranquilizar a los inversionistas, reactivó los temores sobre nuevas subidas de tasas, precisamente porque le da más margen a la Fed para seguir endureciendo su política monetaria.

El índice del miedo se disparó

El VIX, el índice de volatilidad que funciona como termómetro del miedo en el mercado, saltó 3% hasta 17,71 puntos el miércoles. El volumen de negociación también fue inusualmente alto: se transaron 18,400 millones de acciones, por encima del promedio de las últimas 20 sesiones, de 15,300 millones. Los valores en descenso superaron a los que subieron en una proporción de 1,75 a 1 en la Bolsa de Nueva York.

Lo que dijo Warsh sobre el estado de la economía

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, declaró que la economía se había fortalecido desde la reunión de junio, con un crecimiento subyacente más alto y un mercado laboral cerca del pleno empleo. Es una descripción que, paradójicamente, alimenta la misma preocupación que documentamos ayer con el dato del dot plot: una economía más fuerte de lo esperado le da a la Fed argumentos adicionales para sostener, o incluso acelerar, su ciclo de endurecimiento monetario.

El Banco de Japón se suma al ciclo global de alzas

Este viernes, el Banco de Japón subió su tasa de interés de referencia, en una decisión que se tomó con voto dividido dentro del propio comité, según reportó Bloomberg. El yen se debilitó tras el anuncio, una reacción que documentamos ayer como anticipada por el propio mercado, cuando la divisa japonesa ya había cedido terreno frente al dólar en la previa de esta decisión.

El otro banco central del día: Inglaterra

El Banco de Inglaterra también decide hoy, aunque con una postura distinta a la de la Fed y el BCE: no se espera que eleve sus tasas de referencia, manteniéndolas sin cambios en 3,75%, pese a que la inflación británica repuntó a 3,1% interanual en agosto. La debilidad del mercado laboral y la ralentización del crecimiento salarial en el Reino Unido servirán de justificación para esa pausa, según el análisis de Euribor.com.es.

El petróleo, dando un respiro adicional hoy

Pese a la crisis de refinación del diésel que documentamos hoy mismo, el precio del crudo continuó cediendo este viernes, lo que alimentó cierto optimismo de que la presión inflacionaria pueda contenerse en las próximas semanas. Es un alivio parcial: como explicamos en nuestra cobertura sobre el crack spread récord, un petróleo más barato no garantiza automáticamente un diésel más barato, porque el problema actual está concentrado en la capacidad de refinación, no únicamente en el precio del crudo.

Lo que sostiene a las acciones pese a las tasas más altas

Alexandre Drabowicz, de Indosuez Wealth Management, ofreció una lectura relevante sobre lo que viene: con la decisión monetaria ya conocida, las expectativas de resultados corporativos recuperan protagonismo como principal motor para las acciones. El crecimiento de las utilidades empresariales, según su análisis citado por Bloomberg, puede compensar parcialmente la presión que genera el aumento de los rendimientos sobre las valoraciones bursátiles. El riesgo, advirtió, aumentaría si la economía llegara a deteriorarse mientras el petróleo se mantiene elevado.

Lo que viene: el Dow busca evitar su tercera semana consecutiva de caídas

Wall Street encara hoy la última sesión de una semana particularmente cargada, con los futuros mostrando avances tras el rebote del jueves, según Estrategias de Inversión. El objetivo inmediato del mercado es evitar que esta sea la tercera semana consecutiva en negativo para el Dow Jones, en un cierre que, dada la volatilidad de los últimos días, sigue siendo incierto hasta el final de la sesión.