Cuba enfrenta este domingo una de las jornadas más críticas de su actual crisis energética, con apagones que podrían afectar simultáneamente hasta el 71% de su territorio durante la hora de mayor demanda, la franja de tarde-noche, debido a un déficit de generación que supera los 2,300 megavatios, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE) recopilados por EFE. La afectación estimada real, calculada para evitar apagones desordenados, alcanzará los 2,308 megavatios.

Casi la mitad de la capacidad termoeléctrica, fuera de servicio otra vez

El propio reporte diario de la UNE confirma que ocho de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no están operativas en este momento, ya sea por averías o por trabajos de mantenimiento pendientes. Es el mismo patrón estructural que documentamos hace apenas unos días al reportar un déficit similar: una porción sustancial de la capacidad instalada del país permanece inutilizable de forma simultánea, sin que exista margen real para compensar esa pérdida con otras fuentes.

Un fin de semana particularmente severo, tras 24 horas seguidas sin servicio en algunas zonas

Según Infobae, la jornada del sábado registró una afectación del servicio por déficit de capacidad que se mantuvo durante las 24 horas completas, una situación que continuó durante la madrugada de este domingo antes de que las autoridades lograran restablecer parcialmente el servicio en algunas zonas. En La Habana, los cortes de electricidad alcanzan actualmente hasta 20 horas seguidas, con apenas dos o tres horas de servicio real, mientras que en las provincias del interior se han reportado cortes de más de dos días consecutivos sin ningún suministro.

El contexto que el propio gobierno cubano no niega

La isla atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024, que se ha agravado de forma progresiva desde enero por el bloqueo petrolero que aplica Estados Unidos, una medida que Naciones Unidas ha calificado como contraria al derecho internacional. Es el mismo bloqueo que documentamos esta semana en el contexto del acuerdo petrolero entre Trump y Venezuela: mientras Washington negocia el acceso a nuevas fuentes de petróleo venezolano para su propia reserva estratégica, mantiene simultáneamente restricciones sobre el suministro petrolero que alimenta la red eléctrica cubana.

Un patrón que ya lleva meses repitiéndose sin solución estructural

Este domingo no es un episodio aislado. Documentamos hace apenas unos días un apagón que afectó a 68% del territorio cubano bajo circunstancias casi idénticas: un déficit superior a los 2,200 megavatios y un número similar de unidades termoeléctricas fuera de servicio. La reiteración casi semanal de este mismo patrón, siete y ocho unidades averiadas, déficits de más de 2,000 megavatios, afectación de dos tercios o más del territorio, confirma que no se trata de fallas puntuales, sino de una condición estructural del sistema eléctrico cubano que ningún ajuste de corto plazo ha logrado revertir.

Por qué esto importa para la diáspora cubana en Estados Unidos: que la isla enfrente, casi semana tras semana, el mismo nivel de colapso eléctrico, con la mitad de su capacidad termoeléctrica inoperativa de forma simultánea, confirma que la crisis energética cubana no muestra señales reales de mejora, pese a los meses transcurridos. Para la diáspora que sigue de cerca cada reporte técnico de la UNE con la esperanza de una tregua para sus familiares, este domingo particularmente severo es un recordatorio de que la reconstrucción real del sistema eléctrico cubano sigue estando, con toda evidencia disponible, muy lejos de materializarse.