Los gemelos cubanos Leosdel y Leosniel, de apenas dos años, murieron durante la travesía marítima irregular que emprendieron junto a su madre desde la provincia de Pinar del Río hacia las costas de México, según confirmó su padre, Leobel Ricardo Oviedo, residente en Cancún desde hace casi un año. La noticia llegó apenas un día después de que Oviedo hubiera expresado alivio al conocer que la embarcación, tras nueve días desaparecida, finalmente había sido localizada con vida en aguas cercanas a Yucatán.

Una travesía que se complicó desde el primer día

La embarcación zarpó de Pinar del Río el 11 de agosto con 19 personas a bordo, 12 adultos y siete menores de edad, entre ellos la madre de los gemelos, Yusimy Garrobo Leiva, de 35 años, y sus tres hijos. La familia, originaria de Vertientes, en la provincia de Camagüey, emprendió el viaje con el objetivo de reunirse en México con Oviedo. Según relató Yunaidy Martínez Ramírez, otra cubana residente en Cancún cuyo esposo y tres hijos también viajaban en la nave, la embarcación sufrió una avería en uno de los motores y posteriormente se quedó sin combustible, quedando a la deriva durante varios días en el Golfo de México mientras las familias en tierra perdían toda comunicación con sus seres queridos.

Nueve días de espera, y la peor de las noticias

Durante ese periodo de búsqueda, Oviedo relató públicamente la angustia que vivía mientras esperaba cualquier noticia sobre el paradero de su familia. Cuando finalmente se conoció que la embarcación había sido localizada, la primera información que circuló indicaba que todos los ocupantes se encontraban con vida. Sin embargo, según reportaron los periodistas cubanos Mario Vallejo y Mag Jorge Castro, esa versión inicial resultó incompleta: al reencontrarse con su esposa, Oviedo recibió la noticia de que sus dos hijos no habían sobrevivido al viaje. Según la información recabada por ambos periodistas junto a personas cercanas a la familia, uno de los gemelos habría fallecido el 18 de agosto, y el segundo un día después, el 19 de agosto.

Una causa de muerte todavía sin confirmar oficialmente

Familiares señalan la deshidratación como la causa probable de las muertes, aunque las autoridades mexicanas no han confirmado oficialmente hasta ahora las circunstancias exactas en las que murieron los pequeños, ni han informado sobre el proceso migratorio que enfrentarán los sobrevivientes de la travesía. Oviedo confirmó el fallecimiento de sus hijos a Martí Noticias mediante un mensaje de texto, explicando que no se encontraba en condiciones emocionales para ofrecer declaraciones adicionales.

Una tragedia que se suma a una ruta migratoria cada vez más letal

Este caso llega apenas días después de que otros dos jóvenes cubanos murieran ahogados en un intento de salida marítima distinto, por la costa de Pinar del Río, el 14 de agosto. Según datos documentados por organizaciones especializadas, entre 2021 y 2023 se registraron al menos 98 migrantes cubanos muertos y 340 desaparecidos en travesías similares hacia distintos destinos de la región, una cifra que subraya el riesgo persistente de una ruta que continúa cobrando vidas años después de esos primeros registros.

Por qué esto importa para la diáspora cubana en Estados Unidos: la muerte de Leosdel y Leosniel es, una vez más, el rostro más doloroso de la migración irregular cubana: una familia que arriesgó todo en una travesía marítima con la única intención de reunirse, y que en cambio terminó enterrando a dos de sus hijos más pequeños. Para la diáspora cubana que sigue de cerca cada intento de travesía marítima con la esperanza de que termine bien, esta tragedia es un recordatorio doloroso de que la crisis que empuja a miles de cubanos a jugarse la vida en el mar no ha perdido intensidad, y que cada salida irregular sigue representando un riesgo real, medido en vidas humanas, no solo en estadísticas.