La economía de Estados Unidos creó 165.000 empleos en octubre. Lo acaba de publicar el Buró de Estadísticas Laborales (BLS) a las 8:30 de Nueva York, 10:30 de Santiago, y les confieso que es un número que nadie en Wall Street tenía en la libreta: el consenso que recogía Newsquawk era de 55.000 y el de FactSet, de 65.000. Salió casi el triple. La tasa de desempleo, en cambio, se quedó quieta en 4,1%, con 7,1 millones de personas sin trabajo.
Lo que a mí más me llama la atención no es el titular, sino lo que el BLS corrigió hacia atrás. Septiembre, aquel mes que publicamos como un desplome de apenas 29.000 puestos, ahora es de 60.000. Agosto pasó de 133.000 a 186.000. Entre los dos meses aparecieron 84.000 empleos que antes no estaban. O sea, el frenazo del que se habló hace un mes fue bastante menos frenazo de lo que parecía.
¿Dónde se contrató? En servicios profesionales y empresariales, con 70.000 puestos; en salud, con 42.000; en transporte y almacenes, con 25.000, y en manufactura, con 19.000. Construcción, comercio minorista, hostelería y gobierno se movieron poco, según el propio informe. Y fíjense que transporte, almacenes y salud son justo los rubros donde yo más veo a nuestra gente en Florida, Texas y Nueva York.
Ahora viene la parte incómoda. El salario promedio por hora subió 14 centavos en el mes, un 0,4%, hasta 38 dólares, y 3,1% en el último año. Para el trabajador eso es bueno. Para la Reserva Federal, que el 28 de octubre dejó la tasa entre 3,75% y 4,00% con dos votos pidiendo subirla, es otra razón para apretar. Empleo fuerte, salarios que suben y un petróleo por encima de los 100 dólares es exactamente la mezcla que hace pensar en un alza en diciembre. Y una Fed más dura se traduce en tarjetas de crédito, préstamos de carro e hipotecas más caras para la familia venezolana que vive allá, y en un dólar más fuerte que también se nota en lo que rinde cada remesa.
Para la comunidad hispana el dato concreto es este: el desempleo hispano quedó en 4,7%, por encima del promedio nacional. La participación laboral se mantuvo en 61,9%.
Hay trabajo, eso está claro. La pregunta que yo me hago es otra: con el regreso del TPS venezolano congelado otra vez por el Noveno Circuito, ¿cuántos de los que hoy cubren esos puestos en almacenes y hospitales van a poder seguir haciéndolo legalmente dentro de un mes?
