La Casa Blanca publicó un documento oficial sobre inteligencia artificial, titulado “Superinteligencia”, y lo compartió orgullosamente en sus propias redes sociales. El problema: justo en la firma del presidente, donde debería decir “United States”, el documento dice “Unites States”. Nadie lo revisó antes de publicarlo. Los demócratas no tardaron en burlarse en X.

Es, sin exagerar, el tipo de error que uno esperaría encontrar corregido antes de que algo salga con el sello presidencial, mucho menos en un documento que lleva la palabra “superinteligencia” en el título. La ironía se sirve sola: el gobierno que promete liderar al mundo en inteligencia artificial no logró que un corrector ortográfico básico revisara el nombre de su propio país antes de publicarlo.

El contexto en el que apareció este error no ayuda

Este desliz se conoció la misma semana en que Trump concedió una extensa entrevista a la revista TIME, descrita por CNN como la de “un presidente obsesionado con su propia cobertura mediática”. Hacia el final de la conversación, Trump se quejó directamente a los periodistas: “no me han hecho ni una maldita pregunta positiva”. Cuando le preguntaron por qué vetó a ciertos medios del acceso a la Casa Blanca, no respondió directamente, pero insistió en que “nunca” había recibido una cobertura justa, apuntando específicamente contra CNN.

La frase que resume el tono de toda la entrevista

Ante la pregunta de si cree que la prensa debe exigir responsabilidad al poder, un principio básico del periodismo en cualquier democracia, Trump respondió: “sí, pero tienen que tratarte con justicia”. Es una respuesta que, leída junto al error de “Unites States”, pinta un cuadro bastante consistente: mucha insistencia en la narrativa correcta, poca atención al detalle que la sostiene.

El otro chiste de la semana: el Golfo de América

En la misma semana, Trump volvió a jactarse de haber cambiado el nombre del Golfo de México a “Golfo de América”, esta vez durante la conmemoración del Mes de la Herencia Hispana, según documentó La Jornada. “Odio tener que hacerles esto a los mexicanos”, dijo, en lo que pretendía sonar como una broma, en el mismo evento donde las encuestas muestran una caída clara del apoyo republicano entre la comunidad hispana de cara a las elecciones de medio término.

Lo que dijo sobre la economía, en la misma gira

Durante su gira de 32 días por Texas, Oklahoma y Florida que documentamos hoy mismo en otra nota, Trump reconoció: “quizás no lo estamos vendiendo bien”, refiriéndose a su propio balance económico. En el mismo acto, le echó la culpa de la inflación actual a la administración anterior, pese a llevar ya más de año y medio en el cargo: “creo que la inflación es muy real, pero ellos son los que la provocaron”.

El resumen

Un documento sobre “superinteligencia” con el nombre del país mal escrito. Una entrevista donde el presidente se queja de no recibir preguntas positivas. Un chiste sobre el Golfo de América repetido una vez más, justo cuando busca el voto hispano. Y una gira electoral donde admite que no ha sabido “vender” su propia gestión. Ninguno de estos hechos, por separado, sería gran cosa. Juntos, en la misma semana, cuentan una historia bastante clara sobre las prioridades del momento.