El Manchester City fue declarado culpable de 114 de los 115 cargos que enfrentaba por infracciones a las normas financieras de la Premier League, según reveló primero David Ornstein en The Athletic el viernes, y confirmaron después múltiples medios, entre ellos CNN y The New York Times. Es el veredicto de un proceso que arrancó formalmente en febrero de 2023, tras una investigación que la propia liga inglesa llevó adelante durante cuatro años.
Lo que encontró la comisión independiente
Según Telemundo, el panel asignado por la Premier League no solo declaró culpable al club en la inmensa mayoría de los cargos, sino que concluyó explícitamente que el Manchester City actuó de mala fe. Los cargos abarcan el período comprendido entre las temporadas 2009-10 y 2022-23, aunque el núcleo más grave de las acusaciones se concentra entre 2009 y 2018: no proporcionar información financiera precisa ni los detalles correctos de los pagos a entrenadores y jugadores, y no cumplir con las reglas de sostenibilidad financiera tanto de la Premier League como de la UEFA.
Las sanciones, todavía en el aire
Pese al veredicto, ni la Premier League ni la Football Association han hecho públicas las sanciones que recibirá el club. Según recogió La Tercera, “todas las opciones siguen sobre la mesa”. Entre los escenarios que se manejan figuran la deducción severa de puntos, la retirada de los títulos obtenidos durante el período investigado, y, en el extremo más drástico, la expulsión del club de la propia competición. El Manchester City ya confirmó que apelará la decisión, por lo que la imposición efectiva de cualquier sanción podría demorar considerablemente.
Lo que está en juego: casi dos décadas de dominio
Durante el período bajo investigación, el Manchester City construyó el palmarés más importante de su historia: siete títulos de la Premier League, una Champions League, tres FA Cups y seis Copas de la Liga, según el recuento de Telemundo. Vale la pena recordar el contraste histórico: la FA Cup de la temporada 2010-11 fue el primer gran título del City en 35 años, ya que su anterior trofeo importante databa de 1976. Es decir, este veredicto no pone en duda una racha cualquiera: pone en duda la totalidad del período que transformó al City de un club sin títulos relevantes en más de tres décadas, a la fuerza dominante del fútbol inglés.
El antecedente que ya había dejado una marca
Este no es el primer roce del City con los organismos reguladores por este mismo asunto. El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) ya había anulado en su momento una prohibición de dos años impuesta por la UEFA, al considerar que las presuntas infracciones al Fair Play Financiero habían ocurrido demasiado tiempo atrás para ser sancionadas. Sin embargo, el propio TAS sí encontró al City culpable de no cooperar con la UEFA al no entregar pruebas sustanciales, una infracción que calificó de “grave”, y que derivó en una multa de 8.8 millones de libras esterlinas.
Un final de ciclo que coincide en el tiempo
Este veredicto llega en el mismo momento en que Pep Guardiola se despide del Manchester City, tras diez años al frente del club en los que construyó buena parte del palmarés hoy bajo sospecha. La coincidencia temporal entre el final de su etapa y el desenlace de este proceso añade una capa adicional de peso simbólico al momento que atraviesa la institución.
Un nombre que también queda salpicado
El fallo también proyecta sombra sobre la etapa de Manuel Pellegrini al frente del equipo, entre 2013 y 2016, uno de los períodos que forma parte del rango investigado. Es un recordatorio de que las consecuencias de este proceso no se limitan a la dirigencia actual del club, sino que alcanzan a distintas etapas técnicas que se sucedieron durante los años bajo escrutinio.
Lo que viene: un frente legal que podría durar años
Más allá de la sanción que finalmente reciba el City, el veredicto abre otro frente: la posibilidad de que otros clubes que se consideren perjudicados durante los años en que el City habría infringido las normas presenten sus propias demandas. Es un escenario que, según distintos análisis del propio proceso, podría extender la disputa legal alrededor de este caso durante varios años más, independientemente de cuál sea el resultado de la apelación del club mancuniano.
Por ahora, el fútbol inglés espera la resolución más consecuente en la historia reciente de la Premier League, con un club que durante casi dos décadas fue sinónimo de éxito deportivo, y que hoy enfrenta la posibilidad real de que buena parte de ese éxito quede, oficialmente, en entredicho.
