Los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido) acordaron el viernes liberar 100 millones de barriles de crudo y productos petrolíferos de sus reservas estratégicas de emergencia, según confirmó El CEO. Es la intervención coordinada más grande que documentamos en toda esta serie sobre la crisis energética, y su efecto se sintió de inmediato en los mercados.

El efecto directo sobre los precios

El Brent cayó hasta 101,31 dólares por barril, una baja de 0,92% frente al cierre del viernes, mientras el WTI retrocedió hasta la zona de 89 a 90 dólares, con caídas de entre 1,22% y 2,10% según el momento del día, de acuerdo con Trading Economics y El Economista. Es un alivio considerable frente a los máximos de $107-108 que documentamos la semana pasada en plena volatilidad extrema.

Un segundo factor que refuerza la caída: la OPEP+

La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados decidieron el domingo mantener sin cambios sus objetivos de producción para noviembre, una decisión que, combinada con la liberación de reservas del G7, consolidó la presión bajista sobre los precios del crudo durante toda la jornada.

Cómo reaccionó Wall Street

El Nasdaq 100 subió casi 1% y alcanzó máximos históricos, impulsado precisamente por la caída del petróleo y una contención en el rendimiento de la deuda hacia el cierre de la sesión, según El Economista. El S&P 500 sumó 0,73%, hasta 7,722.72 unidades. Las bolsas se vieron además beneficiadas porque la baja del crudo alivia la presión inflacionaria a nivel global, el mismo mecanismo que hemos documentado repetidamente en esta serie.

La otra cara: los bonos siguen bajo presión

Pese al alivio en energía, el mercado de deuda no sigue el mismo camino. El bono del Tesoro estadounidense a 30 años subió 8 puntos básicos este lunes, hasta 5,69%, quedando a apenas 11 puntos básicos de superar el máximo de 2002 (5,80%) y tocar niveles no vistos desde antes de ese año. Es una actualización directa de lo que documentamos la semana pasada, cuando el bono a 10 años ya había superado su máximo desde 2002.

Lo que se espera esta semana: las actas de la Fed

La Reserva Federal publicará este miércoles las actas de su última reunión, que ofrecerán más detalles sobre el debate interno en torno a las tasas de interés. El contexto que rodea esa publicación incluye el dato de empleo que documentamos el viernes: apenas 29,000 nuevos puestos no agrícolas en septiembre, con las cifras de los dos meses anteriores revisadas a la baja, y el crecimiento salarial anual desacelerándose inesperadamente hasta 3%.

Lo que dicen los analistas sobre el petróleo como termómetro

Un análisis de Bolsamania resumió algo que hemos sostenido durante toda esta cobertura: “el precio del petróleo será la principal referencia y el termómetro que nos marcará la situación del conflicto en tiempo real”. La propia firma que cita Euribor.com.es sitúa el rango especulativo de octubre para el WTI entre 83 y 108 dólares, confirmando que, pese al alivio de hoy, la volatilidad sigue siendo la característica central de este mercado.

El efecto en América Latina

El dólar abrió a la baja en Colombia este lunes, en un promedio de 3,225 pesos, favorecido por el mismo escenario internacional de alivio petrolero, aunque los inversionistas mantienen cautela frente a las finanzas públicas europeas y los rendimientos de la deuda estadounidense.

Lo que sigue

Con el G7 y la OPEP+ moviéndose en la misma dirección por primera vez en semanas, y con las actas de la Fed por conocerse el miércoles, el mercado tiene dos catalizadores importantes por delante en los próximos días. Seguiremos de cerca si esta liberación coordinada de reservas logra sostener el alivio en los precios del petróleo, o si, como ha ocurrido repetidamente durante todo septiembre, alguna nueva señal geopolítica revierte el respiro en cuestión de días.