Los precios de producción en Estados Unidos subieron 5,4% interanual en agosto, según cifras de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) publicadas este jueves. La cifra quedó ligeramente por encima de las estimaciones del mercado, que esperaban 5,3%, y también por encima del 4,8% registrado el mes anterior, revisado al alza desde el 4,7% inicial.
El dato subyacente confirma la misma tendencia
Excluyendo alimentos y energía, los precios de producción subyacentes coincidieron con el consenso, al subir 4,6% interanual, frente al 4,3% del mes previo, revisado desde el 4,2% original. En términos mensuales, el IPP general subió 0,4%, mientras que el subyacente avanzó 0,2%.
Por qué este dato importa más de lo habitual
El IPP mide los precios que reciben los productores por sus bienes y servicios, antes de que esos costos se trasladen al consumidor final. Es, en la práctica, un adelanto de hacia dónde puede moverse la inflación que sí paga directamente el público, medida en el IPC. Según los expertos de Link Gestión, los inversores tenían hoy “una importante cita” precisamente porque este dato “servirá de antesala a la publicación mañana del IPC del mismo mes”.
Los mismos analistas habían anticipado la dirección del resultado: esperaban que “los precios de fábrica hubieran repuntado con fuerza en el mes analizado, impulsados por el encarecimiento de la energía”. El dato confirmó exactamente esa hipótesis, en línea con todo lo que hemos documentado esta semana sobre el petróleo disparándose por encima de los 100 dólares.
La reacción inmediata del dólar
El dólar estadounidense recuperó impulso tras conocerse el dato, dejando atrás tres retrocesos diarios consecutivos que documentamos ayer, y alcanzando máximos de tres días por encima del nivel de 99,00 puntos en el Índice del Dólar (DXY). Es un giro que confirma la lógica que veníamos señalando: un dato de inflación más caliente de lo esperado refuerza las apuestas por una Fed más restrictiva, lo que fortalece a la divisa estadounidense.
El otro evento de la jornada: el Banco Central Europeo
Este dato se conoce apenas horas antes de que el Banco Central Europeo anuncie su decisión de política monetaria, el segundo gran evento del calendario que reseñamos en nuestro calendario económico semanal. El euro venía operando en un rango estrecho entre 1,1590 y 1,1650 dólares, a la espera de que ambos bancos centrales, el europeo hoy y el estadounidense la próxima semana, definan sus respectivos rumbos.
Lo que esto significa para el IPC de mañana
Un IPP más alto de lo esperado no garantiza automáticamente que el IPC de mañana sorprenda también al alza, pero sí eleva el riesgo de que así sea. Con el mercado ya asignando 60,4% de probabilidad a que la Fed suba las tasas al rango de 3,75%-4% en la reunión del 15 y 16 de septiembre, un IPC caliente mañana podría empujar esa probabilidad todavía más arriba, mientras que una sorpresa a la baja sería la señal que necesitan quienes, como el gobernador Christopher Waller, defienden mantener las tasas sin cambios.
Para las familias que siguen de cerca el costo de sus tarjetas de crédito, hipotecas y préstamos, el dato de mañana llega con el listón ya elevado por lo que confirmó hoy el propio mercado de productores.
