El petróleo intermedio de Texas (WTI) subió 3.2% este lunes hasta superar los 86 dólares por barril, después de que Estados Unidos e Irán intercambiaran ataques militares por primera vez en un mes, poniendo fin a la pausa que se había mantenido desde el 29 de julio. Los contratos de futuros del WTI para entrega en octubre sumaban 2.67 dólares respecto al cierre del viernes, hasta los 86.07 dólares por barril a las 9:00 de la mañana, hora del Este, según reportó EFE.

Lo que ocurrió durante la madrugada

Fuerzas estadounidenses bombardearon durante la madrugada dos plataformas de lanzamiento de cohetes en la isla iraní de Larak, cercana al Estrecho de Ormuz, que según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) Teherán se preparaba para utilizar mientras ultimaba el despliegue de minas marinas en ese paso marítimo. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán informó que varias personas murieron y resultaron heridas en el ataque, sin brindar detalles específicos. La Guardia Revolucionaria Islámica respondió disparando misiles contra bases estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos.

La reacción inmediata de los mercados

Wall Street abrió a la baja: el Dow Jones perdía 281 puntos (0.53%) hasta los 53,278 enteros; el S&P 500 cedía 0.40% hasta 7,680; y el Nasdaq restaba 0.40% hasta las 26,295 unidades. En el plano corporativo, Chevron encabezaba las alzas del Dow Jones con un avance de 2.74%, impulsada precisamente por la subida del crudo. Según Reuters, la caída de los índices combinó el repunte del petróleo con los temores inflacionarios que reavivaron los comentarios de línea dura del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en su primer discurso en Jackson Hole el viernes, que documentamos en detalle.

Una escalada que ensombrece la vía diplomática

Esta nueva ofensiva llega justo cuando se cumplen seis meses del inicio de la guerra, y complica los esfuerzos diplomáticos que Irán y Omán venían sosteniendo durante las últimas semanas para establecer mecanismos que permitieran recuperar la navegación por el estrecho. Es exactamente el escenario que anticipamos hace dos días al documentar las seis condiciones que Irán mantiene para reabrir Ormuz: mientras Teherán exige el levantamiento del bloqueo naval y de las sanciones antes de ceder, Washington intensifica precisamente ese tipo de presión, dejando la negociación en un punto muerto que ahora vuelve a resolverse por la vía militar.

El costo acumulado que ya sienten los consumidores

Este repunte del crudo llega apenas un día después de que documentáramos que agosto cerró como el mes de agosto más caro en gasolina de la historia de Estados Unidos, con el precio promedio por encima de 4 dólares por galón todos los días del mes. Un WTI de vuelta sobre los 86 dólares presiona directamente en la dirección contraria a cualquier alivio en el surtidor, y refuerza el pronóstico que ya citamos del Departamento de Energía: precios de 4 dólares por galón sosteniéndose durante todo el trimestre.

Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: la reanudación de los ataques confirma que la guerra que más directamente encarece el costo de vida de las familias hispanas, a través del combustible y por extensión de todo lo que llega en camión a las tiendas, sigue sin resolverse tras seis meses, pese a los intentos diplomáticos de las últimas semanas. Con el petróleo de vuelta en niveles que el mercado ya había digerido como excepcionales, y con la Fed enviando señales de que la inflación sigue siendo su principal preocupación, la posibilidad de un alivio real en el presupuesto familiar durante lo que resta del año se aleja todavía más.