El Senado de Estados Unidos convocó este viernes 7 de agosto a una sesión legislativa que cierra, en la práctica, toda la agenda de la semana antes de que la cámara alta salga de receso. Según el calendario oficial publicado por la propia institución, la sesión comenzó a las 10:00 a.m. con una serie de votaciones en bloque sobre 74 nominaciones pendientes, y a partir de las 11:30 a.m. el Senado pasó a sesión legislativa para avanzar con dos asuntos de mayor peso político: la votación final sobre la resolución de gasto público (H.R.6500, con la enmienda sustitutiva de la senadora Susan Collins) y la confirmación de Todd Blanche como fiscal general permanente de Estados Unidos, cerrando así una semana particularmente cargada de actividad legislativa antes de que la mayoría de los senadores regrese a sus estados de origen por varias semanas.
La resolución de gasto público es, como venimos siguiendo de cerca desde principios de esta misma semana, la pieza legislativa que evita un cierre parcial del gobierno federal cuando expire el presupuesto vigente el 30 de septiembre. El lunes, el Senado había avanzado el texto con una votación procedimental de 89 a 4 —un respaldo fuertemente bipartidista que contrastaba con las tensiones internas que documentamos entre Trump y el líder de la mayoría, John Thune. La votación de este viernes es el paso final para que esa resolución, que financiaría al gobierno a los niveles actuales hasta el 11 de diciembre, quede lista para pasar a reconciliación con la versión ya aprobada por la Cámara de Representantes.
La confirmación de Todd Blanche como fiscal general permanente añade una capa adicional de relevancia a la sesión de hoy. Blanche ha venido ejerciendo el cargo en calidad de fiscal general interino, y fue precisamente en esa función que anunció en mayo la imputación criminal contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles de la organización Hermanos al Rescate en 1996 —un caso que sigue generando reacciones tanto en el Congreso como en la propia Cuba. Su confirmación definitiva por el pleno del Senado consolidaría su autoridad al frente del Departamento de Justicia justo en un momento en que la administración mantiene una postura de presión activa contra varios gobiernos y actores en América Latina, desde Cuba hasta los cárteles mexicanos que también cubrimos esta semana con el anuncio de recompensas por 102 millones de dólares.
Analistas legislativos consultados por medios especializados de Washington coinciden en que la agenda apretada de esta última sesión previa al receso es también una demostración de disciplina institucional, en momentos donde la tensión pública entre la Casa Blanca y el liderazgo del propio Senado había generado dudas sobre la capacidad de la cámara alta para cerrar sus asuntos pendientes a tiempo.
El propio calendario del Senado revela la acumulación de trabajo pendiente que caracterizó esta semana previa al receso. Además de estos dos asuntos centrales, la agenda de cloture presentada el miércoles incluía una enmienda sustitutiva adicional al mismo H.R.6500, una moción para proceder con el proyecto de ley S.4668 (la Ley de Protección de Deportes Universitarios de 2026), y la propia confirmación de Blanche. Es una acumulación típica de las últimas sesiones antes de un receso prolongado, cuando ambas bancadas buscan cerrar la mayor cantidad posible de asuntos pendientes antes de que los legisladores regresen a sus estados de origen por varias semanas.
Este cierre de semana legislativo llega, además, en un contexto político cargado de tensión interna dentro del propio Partido Republicano. Como documentamos el lunes, Trump había presionado públicamente para que el Senado no saliera de receso sin antes avanzar tanto la resolución de gasto como su prioridad personal, la Ley SAVE America sobre requisitos de identificación electoral —una medida que, a diferencia de la resolución de gasto, sigue sin los votos necesarios para superar el obstruccionismo legislativo. Que el Senado cierre esta semana con la resolución de gasto resuelta pero la SAVE America Act todavía estancada es, en cierto sentido, la confirmación de lo que Thune había venido advirtiendo: hay suficiente consenso bipartidista para evitar un cierre de gobierno, pero no lo hay, ni de cerca, para la prioridad electoral que insistía en imponer el propio presidente.
El propio proceso de confirmación de Blanche no ha estado exento de escrutinio en el Senado. Como fiscal general interino, su gestión incluyó decisiones de alto perfil que generaron reacciones divididas entre ambas bancadas, desde la imputación de Castro hasta el manejo de investigaciones internas dentro del propio Departamento de Justicia. Senadores demócratas han cuestionado en audiencias previas su independencia frente a la Casa Blanca, mientras que sus aliados republicanos —incluida la senadora Ashley Moody, de Florida, quien participó activamente en la presentación pública del caso Castro— han defendido su gestión como un ejemplo de aplicación firme de la ley frente a regímenes hostiles. Esa división es, en gran medida, un reflejo de la polarización más amplia que atraviesa al Senado en casi cualquier nominación de alto perfil durante esta administración, independientemente de los méritos técnicos específicos del candidato en cuestión.
El calendario legislativo que sigue después de hoy también merece atención, aunque quede fuera del radar inmediato mientras el Senado entra en receso. La reconciliación entre la versión del Senado y la de la Cámara de Representantes —que financia al gobierno solo hasta el 4 de diciembre, un mes antes que la versión aprobada hoy por la cámara alta— tendrá que resolverse en septiembre, con apenas unas semanas de margen antes de que expire el presupuesto vigente el 30 de septiembre. La Cámara baja, además, se encuentra en su propio receso y no regresará a Washington hasta finales de agosto, lo que deja a ambas cámaras con una ventana relativamente estrecha para encontrar una fórmula común antes de que vuelva a asomarse el riesgo de un cierre de gobierno que ninguna de las dos bancadas parece querer cargar en un año electoral.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: la resolución de gasto que el Senado cierra hoy protege directamente programas de los que dependen millones de familias hispanas, como el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) y el programa WIC, según detallamos cuando cubrimos la votación procedimental del lunes. La confirmación de Todd Blanche, por su parte, consolida a la cabeza de un Departamento de Justicia que ya ha mostrado, con casos como el de Raúl Castro y las recompensas contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, una disposición activa a usar herramientas legales y financieras contra actores vinculados a América Latina —una tendencia que, para bien o para mal, la comunidad hispana en Estados Unidos va a seguir viendo desplegarse con esta misma intensidad en los meses que vienen, ahora con un fiscal general confirmado de forma permanente al frente de esa estrategia.
