Hay historias que explican el chavismo mejor que cualquier informe, y esta es una. Magbis Rondón Reyes fue excarcelado el lunes 2 de noviembre, exactamente siete años después de que lo detuvieran. Lo confirmó Vente Venezuela esa misma noche en Instagram y al día siguiente la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia escribió en X: “Tras años de espera, finalmente vuelve a su hogar junto a su familia”, según recogen La Verdad e Informe21, que cita a El Pitazo.
¿Y por qué estaba preso? Aquí está lo que a mí me revuelve. Según la abogada Tamara Suju, el 2 de noviembre de 2019 funcionarios de las FAES y del Sebin entraron de forma violenta, sin orden judicial y mientras él dormía, a su casa en San Fernando de Apure. No lo buscaban a él. Buscaban a su hermano, un teniente de la Armada acusado de conspiración que ya había salido del país. Como no lo encontraron, se llevaron a Magbis. Después vino lo de siempre: acusación por tráfico de armas, condena a 15 años, paso por El Helicoide, donde según Suju fue torturado y mantenido incomunicado, y finalmente la cárcel de Yare II. Esas denuncias de tortura no han sido verificadas de forma independiente, pero calzan con un patrón que la ONU y las ONG documentaron durante años.
El momento de la excarcelación no es casual. Ese mismo lunes, Marco Rubio recibió en Washington al canciller Oliver Blanco, y el comunicado del Departamento de Estado dice que Rubio “instó a que continúe la liberación de los presos políticos que aún permanecen detenidos en Venezuela”, según Primicias. Medios como El Pitazo presentan a Magbis como el primero liberado tras esa reunión. No sabemos en qué condiciones salió, si con régimen de presentación o con prohibición de hablar, que es lo que suele pasar.
Y no nos dejemos llevar por la foto. A finales de octubre, Foro Penal contaba 322 presos políticos, 171 de ellos sin condena, según los datos que cita CiberCuba. El gobierno de Delcy Rodríguez habla de cientos de excarcelaciones, pero las cifras que Foro Penal puede verificar con nombre y apellido siempre han sido bastante menores. Cada liberación es una familia que respira, y lo celebro. Pero una libertad que llega por llamada desde Washington y no por una justicia que funcione es un favor, y los favores se pueden retirar.
Siete años de la vida de un hombre por el delito de ser hermano de alguien. ¿Cuántos Magbis siguen adentro, sin abogado de confianza y sin que nadie en Washington pregunte por su nombre?
