El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alcanzó en julio la cifra de detenciones más alta registrada en lo que va del segundo mandato del presidente Donald Trump, con casi 50,000 personas arrestadas en un solo mes, según datos recopilados por la Universidad de California Berkeley y difundidos esta semana.

Un récord que confirma la aceleración del ritmo

Esta cifra representa un incremento notable frente a los registros de meses anteriores, y confirma la tendencia de intensificación sostenida que hemos documentado en esta sección durante las últimas semanas. El dato se suma al reporte del ICE Flight Monitor, elaborado por la organización Human Rights First, que ya había registrado 2,159 vuelos relacionados con operaciones de cumplimiento migratorio durante ese mismo mes de julio, incluidos 329 vuelos de deportación hacia 37 países distintos.

El patrón se replica también a nivel estatal

Un informe complementario de la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine (MIRC), elaborado con datos del propio Departamento de Seguridad Nacional y difundido el 25 de agosto, ilustra la misma aceleración a escala local: en Maine, ICE pasó de 168 arrestos en 20 municipios durante 2024, a 308 detenciones en 31 municipios en 2025, y a 482 arrestos en 50 municipios hasta el 31 de julio de 2026. Es decir, casi el triple de detenciones que hace dos años, y en más del doble de municipios.

De dónde vienen los detenidos, según ese mismo informe

El reporte de MIRC también detalla los países de origen de las personas detenidas en Maine entre 2024 y julio de 2026: Angola encabeza la lista con 250 casos, seguido de Ecuador con 136, República Democrática del Congo con 86, Guatemala con 71, Honduras con 43, Congo con 33, República Dominicana con 32, Ruanda con 28, México con 28, y El Salvador con 27. La composición de esa lista, con varios países latinoamericanos entre los primeros lugares, ilustra el alcance directo de estas operaciones sobre comunidades hispanas específicas.

El contexto acumulado del año fiscal

Este récord mensual se enmarca dentro de un año fiscal donde las deportaciones acumuladas ya superan las 350,000 expulsiones, según cifras que documentamos anteriormente citando a ABC News. La estrategia también se ha expandido a nuevos terrenos, como reportamos hace unos días: el uso de información de pasajeros compartida por la TSA para localizar y detener personas dentro de aeropuertos, incluso cuando cuentan con procesos migratorios legítimos en trámite.

Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: casi 50,000 detenciones en un solo mes, el número más alto registrado hasta ahora en este mandato, confirma que la intensidad de las operaciones migratorias no solo se mantiene, sino que continúa aumentando mes a mes. Para las familias hispanas con algún integrante en situación migratoria irregular o con procesos pendientes, estos números representan un aumento real y medible del riesgo cotidiano, y refuerzan la importancia de conocer con precisión sus derechos legales y de mantener actualizada cualquier documentación relacionada con su estatus.