El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está utilizando información de pasajeros compartida por la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) para localizar y detener a personas dentro de aeropuertos estadounidenses, según confirmó la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en una guía actualizada el 5 de agosto. La organización advierte que “los no ciudadanos que actualmente no tengan un estatus legal seguro deberían considerar los riesgos de volar, incluidos los vuelos domésticos dentro de Estados Unidos”.
Un caso que ilustra el alcance de la estrategia
Vera Espinoza fue detenida por ICE el 6 de agosto en el Aeropuerto Internacional Sky Harbor de Phoenix mientras viajaba junto a su esposo, ciudadano estadounidense. “Solamente se le acercaron y le dijeron: ‘Usted, Diana Vera’, y ella dijo sí, y automáticamente se la llevaron”, relató su esposo a CNN sobre el momento de la detención. Su caso no es aislado: Ghassan Shamieh, abogado de inmigración en San Francisco, explicó al mismo medio que el criterio de las autoridades ha cambiado sustancialmente respecto a lo que se aplicaba anteriormente. “Ahora, la red que están tendiendo para atrapar a las personas que quieren detener es mucho más amplia. No se trata de personas con antecedentes penales. Estamos hablando de personas con solicitudes legítimas pendientes”, declaró Shamieh.
Otra afectada, identificada como Ortiz, cuestionó directamente la lógica detrás de este tipo de detenciones: “yo entiendo una persona que tenga una orden de deportación o una persona que haya entrado de manera ilegal al país, pero una persona que se esté casando con un ciudadano americano, que tenga un proceso de residencia pendiente, que tenga un permiso de trabajo, no hace sentido que la detengan”.
La cifra detrás de la estrategia
Según reportó LA NACION, la estrategia nacional en terminales aéreas funciona gracias a un acuerdo formal entre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la TSA para el intercambio directo de información de pasajeros. Actualmente se reportan entre 20 y 40 detenciones diarias de ICE únicamente en aeropuertos del país, una cifra que se suma al ritmo general de deportaciones que ya documentamos: más de 350,000 expulsiones acumuladas en lo que va del año fiscal 2026, según cifras de ABC News.
Un patrón más amplio de expansión de las redadas
Este caso se enmarca dentro de una tendencia más general que hemos venido siguiendo en esta sección: un análisis del ICE Flight Monitor, elaborado por la organización Human Rights First, registró 2,159 vuelos relacionados con operaciones de cumplimiento migratorio durante julio de 2026, incluidos 329 vuelos de deportación hacia 37 países distintos, con México concentrando casi 40% de esas operaciones de retorno. Según datos preliminares citados por CBS News, ICE realizó más de 46,000 detenciones solo durante ese mes.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: que ICE utilice información de pasajeros para detener a personas dentro de aeropuertos —incluso cuando tienen procesos migratorios legítimos y legales en trámite, como matrimonios con ciudadanos estadounidenses o solicitudes de residencia pendientes— representa un cambio real en el nivel de riesgo que implica, para millones de personas con estatus migratorio no completamente resuelto, algo tan cotidiano como tomar un vuelo doméstico dentro del propio país. Para las familias hispanas con algún integrante en esa situación, la recomendación de la propia ACLU de evaluar cuidadosamente los riesgos de viajar en avión, incluso en trayectos internos, confirma que el umbral de precaución necesario ha subido considerablemente respecto a lo que se consideraba seguro apenas unos meses atrás.
