Oil and Natural Gas Corporation (ONGC), la mayor empresa estatal de India y responsable de aproximadamente 70% de la producción petrolera de ese país, obtuvo este lunes una licencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que le permite reanudar por completo sus operaciones en Venezuela, después de varios años limitando su actividad por los riesgos asociados a las sanciones estadounidenses sobre el país. La noticia fue confirmada por el medio financiero indio Business Standard, y reproducida por múltiples medios venezolanos durante la jornada.
“Ahora tenemos plena libertad para trabajar en el proyecto venezolano, ya que antes restringíamos nuestras operaciones allí debido a los riesgos relacionados con las sanciones. Esos riesgos ya quedaron atrás”, declaró Anupam Agarwal, director financiero de ONGC Videsh —la filial de inversiones internacionales de la compañía—, durante una conferencia telefónica con inversionistas tras la publicación de los resultados del primer trimestre de la empresa.
Los proyectos concretos que reactiva esta licencia
ONGC Videsh mantiene una participación de 40% en el proyecto petrolero San Cristóbal, mientras que el resto pertenece a la estatal venezolana Petróleos de Venezuela (PDVSA). La compañía india posee además entre 11% y 18% —según distintas fuentes citadas por medios venezolanos— del proyecto Carabobo, actualmente en desarrollo dentro de la Faja Petrolífera del Orinoco. Según reportó El Nacional, ONGC mantiene una presencia relativamente modesta en Venezuela desde hace más de 15 años, con proyectos que se han visto retrasados repetidamente tanto por las sanciones estadounidenses sobre el sector petrolero venezolano como por una deuda pendiente que el propio gobierno venezolano mantiene con este socio indio.
La licencia otorgada por la OFAC permitiría a ONGC Videsh realizar transacciones financieras vinculadas a sus activos venezolanos, lo que podría facilitar la recuperación de más de 500 millones de dólares en dividendos pendientes derivados de sus operaciones en el país. Según reportó El Carabobeño, la aprobación estadounidense elimina un obstáculo clave para futuras inversiones de la compañía en Venezuela, y podría allanar el camino para que ONGC amplíe su producción, firme nuevos acuerdos, e incluso asuma directamente la operación de algunos proyectos actualmente en manos de PDVSA.
Parte de un patrón más amplio de flexibilización selectiva
Esta licencia se suma a una serie de decisiones similares de la OFAC durante 2026 que hemos podido rastrear a través de reportes de medios venezolanos: la extensión de la protección sobre Citgo hasta septiembre, la autorización de operaciones con el Bono PDVSA 2020 el pasado junio, y la flexibilización de sanciones sobre el Banco Central de Venezuela y otros tres bancos públicos en abril. En conjunto, estas medidas sugieren que Washington viene aplicando un enfoque selectivo y gradual hacia el sector energético venezolano, otorgando excepciones puntuales a determinadas empresas y transacciones específicas, sin que ello implique todavía un levantamiento generalizado del régimen de sanciones sobre el país.
Por qué esto importa para la comunidad hispana en Estados Unidos: cada licencia de este tipo que Washington otorga para reactivar la producción petrolera venezolana es una pieza más dentro de la estrategia más amplia de la administración Trump hacia Venezuela, que ya hemos documentado incluye referencias directas del propio presidente sobre el interés estadounidense en los recursos energéticos del país. Para la comunidad hispana, y en particular para la extensa diáspora venezolana en Estados Unidos, decisiones como esta —que benefician directamente a una empresa extranjera como ONGC en lugar de, por ejemplo, ampliar canales de ayuda humanitaria directa— plantean una pregunta recurrente sobre las verdaderas prioridades detrás de la política de sanciones selectivas: si el objetivo final es la recuperación económica del pueblo venezolano, o principalmente el acceso ordenado de determinados actores internacionales a los recursos petroleros del país.
