Las principales monedas de Latinoamérica avanzaron en conjunto este viernes frente al dólar estadounidense, en un movimiento regional que coincidió con la fuerte caída del petróleo que documentamos esta tarde, tras conocerse que Irán y Omán ultiman un pacto provisional para un corredor de tránsito por el Estrecho de Ormuz. Según reportó Bloomberg Línea, el peso colombiano, el real brasileño, el peso chileno, el peso argentino y el peso mexicano subieron de forma simultánea.
Por qué un petróleo más barato ayuda a la mayoría de estas monedas
El mecanismo detrás de este movimiento conjunto tiene una explicación relativamente sencilla: cuando baja el riesgo percibido de una escalada energética global, disminuye también la demanda de activos considerados refugio, como el dólar estadounidense, y mejora el apetito por activos de mercados emergentes. Es el mismo tipo de dinámica que documentamos ayer con el dólar cayendo a su nivel más bajo en dos semanas, aunque en esta ocasión el detonante fue distinto: no una expectativa sobre la Fed, sino una noticia geopolítica concreta.
El peso colombiano, otra vez entre los protagonistas
Documentamos hace unos días que el peso colombiano se había consolidado como la moneda de mejor desempeño de Latinoamérica en septiembre, impulsado por la tasa de 12% del Banco de la República y por el propio rally del petróleo, dado que Colombia es un país exportador de crudo. Resulta paradójico, entonces, que el mismo petróleo que había beneficiado al peso colombiano en las últimas semanas, ahora, al caer, también coincida con un nuevo avance de la moneda. La explicación probable es que el efecto regional de aversión al riesgo, que hoy jugó a favor de todas las monedas emergentes por igual, pesó más que el efecto específico del precio del crudo sobre la economía colombiana.
El peso mexicano, en su propio vaivén de la semana
El peso mexicano, que documentamos el martes en su segundo día consecutivo de pérdidas mientras Sheinbaum presentaba el Paquete Económico 2027, se suma hoy al movimiento positivo regional. Es el tercer comportamiento distinto que documentamos para esta moneda en apenas cinco días: apreciación el viernes pasado tras el dato de empleo, retroceso el martes por factores internos, y avance hoy por el contexto internacional. Es un buen ejemplo de cuántas variables distintas, empleo estadounidense, política fiscal interna, y ahora geopolítica global, pueden mover una sola moneda en el curso de una semana.
La perspectiva que mantiene BBVA sobre el dólar, pese a este respiro regional
Vale la pena un matiz importante. Pese al avance de hoy de las monedas latinoamericanas, BBVA mantiene una perspectiva favorable de mediano plazo para el dólar, según citamos en nuestra cobertura del mercado estadounidense de esta tarde, debido a la combinación de mayores rendimientos de bonos, tensiones persistentes en los mercados de deuda, y riesgos geopolíticos que, pese al respiro de hoy, siguen sesgando al alza el precio de la energía. Es decir, el avance regional de hoy podría ser un movimiento puntual, no necesariamente el inicio de una tendencia sostenida.
Lo que viene: la semana de la Fed
El destino de estas monedas en los próximos días dependerá en buena medida de cómo evolucione la negociación entre Irán y Omán, todavía calificada como “provisional” según el Financial Times, y de la decisión de la Reserva Federal del 15 y 16 de septiembre. Si la Fed sube las tasas como anticipa el mercado, el atractivo relativo de las monedas emergentes, incluidas las latinoamericanas, podría volver a reducirse, revirtiendo parte del avance que documentamos hoy.
