Los líderes de los países que integran el bloque BRICS, reunidos en Nueva Delhi para su cumbre anual de 2026, acordaron por unanimidad pedir “máxima contención” ante la escalada del conflicto en Medio Oriente, preservar el flujo del comercio y la energía, y rechazar las sanciones unilaterales que consideran contrarias al derecho internacional, según quedó recogido en la Declaración de Nueva Delhi adoptada durante la primera jornada de la cumbre, según reportó Infobae.

Quiénes participan, y por qué la composición importa

La cumbre reúne a los líderes de este bloque de economías emergentes, entre ellos el presidente ruso Vladímir Putin, el chino Xi Jinping, y representación iraní, según confirmaron las agencias internacionales. Es una composición que resulta especialmente relevante en el contexto actual: Irán, uno de los protagonistas centrales del conflicto que hemos documentado extensamente esta semana, participa directamente en la elaboración de esta declaración conjunta que pide contención en la propia guerra en la que está involucrado.

Lo que la declaración exige, en términos concretos

El texto adoptado por unanimidad plantea tres ejes principales: primero, un llamado explícito a la máxima contención ante la escalada de hostilidades en Medio Oriente, en clara referencia al conflicto entre Estados Unidos e Irán que ha llevado al petróleo a superar los 100 dólares por barril en varias sesiones de esta semana. Segundo, un compromiso por preservar el flujo del comercio y la energía a nivel global, un punto que conecta directamente con la crisis de tránsito por el Estrecho de Ormuz que documentamos con las discrepancias entre las cifras oficiales de Estados Unidos y las de la industria petrolera. Y tercero, un rechazo expreso a las sanciones unilaterales, en lo que representa una crítica indirecta pero clara a la estrategia de presión económica que Washington ha aplicado contra Irán durante los últimos meses.

Por qué esta declaración tiene peso económico real, no solo simbólico

El bloque BRICS reúne a algunas de las economías con mayor peso en la producción y el comercio de energía a nivel mundial. Que sus líderes coincidan en pedir la preservación del flujo comercial y energético, en el mismo momento en que documentamos esta semana el desplome del tránsito real por Ormuz a la mitad de su volumen previo a la guerra, según el CEO de Vitol Group, añade presión diplomática internacional sobre un conflicto que hasta ahora se ha desarrollado principalmente en el terreno bilateral entre Washington y Teherán.

El contraste con la posición de Estados Unidos

Esta declaración llega justo cuando documentamos que el presidente Trump inicia una visita privada a Irlanda, en medio de la peor semana de aprobación de su mandato según las encuestas que también reseñamos hoy. La postura de contención y rechazo a sanciones unilaterales que plantea el bloque BRICS contrasta con la estrategia de presión económica sostenida que la administración Trump ha mantenido contra Irán, incluida la “Operation Economic Outcast” que documentamos hace unas semanas.

Lo que sigue: si la declaración se traduce en algo concreto

Como ocurre con buena parte de las declaraciones conjuntas de este tipo de cumbres, el verdadero valor de este pronunciamiento dependerá de si se traduce en acciones diplomáticas concretas en las próximas semanas, o si permanece como una expresión de posición sin consecuencias prácticas inmediatas sobre el conflicto. Dado que el propio Irán participa directamente en el bloque que emite este llamado, vale la pena seguir de cerca si esta declaración multilateral logra abrir algún canal adicional de presión hacia una resolución negociada, en paralelo al pacto provisional entre Irán y Omán que documentamos ayer para establecer un corredor de tránsito por Ormuz.