Actualización (25 de octubre, 19:20): de Santa Rosa, Machado salió en caravana hacia Caracas por la ruta Lara–Yaracuy–Carabobo–Aragua, en vehículos blindados y recibida por miles de personas en la carretera, según EFE. Vente Venezuela convocó a sus seguidores en el peaje de Guacara, en el de Palo Negro y en la autopista Valle-Coche, a la altura de Santa Mónica, en Caracas, donde preveía llegar a las 3:30 de la tarde; el periodista Orlando Avendaño contó que un trayecto de menos de tres horas ya llevaba más de seis por la gente en la vía. Hasta la última nota de EFE, Machado no había hablado con la prensa y el Gobierno seguía sin pronunciarse. Fuentes: EFE vía Infobae, El Carabobeño y Notifalcon.

“Estoy aquí. Con ustedes”. Así, con cinco palabras en X, María Corina Machado anunció este domingo 25 de octubre que está en Venezuela, según Infobae. Después de casi diez meses fuera del país, la primera vez que la gente la vio fue en Santa Rosa, en Barquisimeto, estado Lara, donde la recibieron con abrazos simpatizantes de Vente Venezuela y entró a la iglesia del pueblo. Su partido habló del Santuario de la Divina Pastora, en Santa Rosa.

Les confieso que, después de tantos intentos fallidos, mucha gente ya no se creía esta noticia hasta ver la foto. Y no es para menos. Machado salió de Venezuela de forma clandestina en diciembre de 2025 para recibir el Nobel de la Paz en Oslo. Aquella salida fue de película: según Infobae, se fue con peluca de un suburbio de Caracas, hizo unas diez horas por carretera esquivando cerca de diez alcabalas y terminó en una lancha desde la costa de Falcón hacia Curazao, con una vértebra fracturada en el camino. Desde entonces no pudo volver. Su equipo contó siete intentos frustrados: un aterrizaje en Curazao al que le revocaron el permiso con el avión ya en el aire, un vuelo de Copa que no la dejaron abordar en Panamá, permisos de despegue negados en julio y agosto, la “Operación Ítaca” por mar que se cayó por una falla de motor y tres salidas desde Panamá rechazadas por Curazao, Bonaire y Aruba a finales de septiembre. Como Venezuela nunca le renovó el pasaporte, viajaba con un documento especial que le dio Panamá.

Lo que todavía no sabemos

Lo primero que hay que decir con honestidad es que todavía no se sabe cómo entró. Telemundo recogió versiones sin confirmar de que lo hizo por la frontera con Colombia, pero nadie lo ha verificado, y tampoco se sabe si el Gobierno de Delcy Rodríguez autorizó la entrada o con qué condiciones, según Telemundo 51. Hasta la tarde de este domingo no había una agenda oficial, aunque se esperaba que empezara una ruta hacia Caracas.

Lo segundo es que el Gobierno no ha dicho nada. Ni Delcy Rodríguez, ni Jorge Rodríguez, ni Diosdado Cabello se habían pronunciado sobre el regreso hasta la publicación de esta nota, según AP y los medios que siguen la noticia. Y ese silencio pesa, porque hace apenas unos días Delcy repetía que si Machado aterrizaba en Caracas tendría que responder ante la justicia por haber apoyado la captura de Maduro. Cabello, por su parte, llevaba semanas burlándose de las denuncias de impedimentos con un “¡que se venga!”. Pues se vino.

Desde Washington, el secretario de Estado Marco Rubio dijo que Machado tiene “todo el derecho de entrar en su país cuando ella quiera” y atribuyó las condiciones de su regreso seguro a las conversaciones de reconciliación que respalda Estados Unidos. Trump, en cambio, dijo que no sabía nada del tema y que espera que esté a salvo. Las reacciones las ordené en esta otra nota, porque dicen mucho de cómo cada quien quiere contar este momento.

Lo que cambia

A mí lo que me parece clave es esto: Machado vuelve a un país donde ella no está en la mesa. El diálogo con aval de Washington lo encabeza, por la oposición, Dinorah Figuera, y el jueves pasado esa mesa cerró su tercera ronda sin fecha de elecciones y sin levantar su inhabilitación, como les conté en la nota sobre el diálogo. Y apenas el jueves, miles marcharon pidiendo justamente tres cosas: un calendario electoral, su regreso seguro y la libertad de los presos políticos, como contamos en la crónica de la marcha. De esas tres, hoy se cumplió una.

Con Machado adentro, la discusión sobre cuándo serán las elecciones ya no se da solamente entre el chavismo, Washington y una delegación opositora. Ahora la líder que ganó las primarias de 2023 puede hacer campaña en la calle, pueblo por pueblo, como hizo en 2024. Y no es casual que haya reaparecido en Lara y no en Caracas: es la Venezuela del interior, la de las procesiones y las plazas, la que la llevó hasta donde llegó.

La pregunta ahora no es si Machado está en Venezuela. Es cuánto tiempo la van a dejar moverse con libertad, y si ese silencio del Gobierno de este domingo es prudencia o es cálculo.