El presidente Donald Trump declaró este domingo que utilizará parte del petróleo venezolano contemplado en el acuerdo anunciado el viernes para rellenar la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, calificando el suministro como “un regalo de Venezuela al pueblo de Estados Unidos”. “Una de las cosas que voy a hacer con el petróleo venezolano es llenar las Reservas Nacionales Estratégicas que, debido al Dormilón Joe Biden, han quedado prácticamente vacías”, escribió en Truth Social. “El proceso de llenado comenzará muy pronto, y es un regalo de Venezuela para el pueblo de Estados Unidos. ¡Gracias!”

Una precisión que faltaba: a qué se destinará el crudo

El mensaje de Trump aclara, por primera vez de forma explícita, uno de los destinos concretos del petróleo involucrado en el acuerdo: según un funcionario estadounidense no autorizado a hablar públicamente sobre el tema, citado por Infobae, ese crudo se destinaría tanto a la reserva estratégica como a las propias fuerzas armadas de Estados Unidos. Es una precisión relevante para el Satélite 3 de nuestra serie sobre este acuerdo, donde ya documentamos cómo Estados Unidos accedería al 55% de la producción efectiva mediante una combinación de participación accionaria y derecho a comprar petróleo a precio de costo, no a precio de mercado.

La contradicción que ningún medio ha resuelto todavía: ¿100 años o 25?

Aquí aparece una discrepancia real que merece atención. El pilar de esta serie, publicado el viernes, documentó, con base en la confirmación de un funcionario estadounidense a The Hill, que el acuerdo otorgaba concesiones por 100 años sobre los campos petroleros involucrados. Sin embargo, la presidenta encargada Delcy Rodríguez detalló la noche del sábado, en su propia comunicación oficial, que el convenio tendrá una vigencia de 25 años, con la meta de superar 1.5 millones de barriles diarios de producción. Ninguna de las dos partes ha explicado públicamente esta discrepancia: no está claro si se trata de un error de traducción entre reportes, si existen dos plazos distintos para partes diferentes del acuerdo (por ejemplo, la concesión de explotación frente a la duración del pacto político-comercial), o si simplemente una de las dos cifras es incorrecta.

El otro dato nuevo: la meta de producción de Delcy Rodríguez

Delcy Rodríguez también confirmó que Venezuela produce hoy 1.23 millones de barriles diarios, su nivel más alto desde febrero de 2019, y que el acuerdo apunta a superar los 1.5 millones de barriles diarios. Es un incremento de aproximadamente 22% sobre la producción actual, una meta que se puede contrastar con el dato que ya documentamos en el Satélite 2 de esta serie: la producción venezolana solo creció unos 200,000 barriles diarios en todo el último año, pese a que Trump ya había prometido en enero la llegada de grandes inversiones petroleras.

La narrativa que compite con la de Delcy Rodríguez

Mientras Rodríguez presentó el acuerdo como una vía para “recuperar la producción y preservar la soberanía venezolana sobre los recursos naturales”, el mensaje de Trump de este domingo enfatiza un ángulo distinto: beneficio directo y prioritario para Estados Unidos, primero como respaldo a su propia reserva estratégica y a sus fuerzas armadas. Ambos mensajes no son necesariamente incompatibles, pero sí reflejan un énfasis muy distinto sobre quién es el beneficiario principal del pacto, apenas 48 horas después del anuncio original.

Por qué esto importa para la diáspora venezolana: que dos gobiernos que firmaron el mismo acuerdo hace apenas tres días ya presenten datos contradictorios sobre su duración, 100 años frente a 25, es exactamente el tipo de opacidad que Román Sastre y otros economistas señalaron esta semana en nuestra cobertura. Para la diáspora que sigue de cerca cada detalle de este pacto, la discrepancia no es un asunto menor: la diferencia entre una concesión de 25 años y una de 100 determina, de forma directa, cuánto tiempo tomará antes de que cualquier futuro gobierno venezolano pueda renegociar o revisar los términos de este acuerdo.