Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó e hirió de gravedad este domingo a Wilber Rafael Garcés Pérez, un ciudadano venezolano de 28 años, durante un operativo migratorio en el norte de Austin, Texas. El hombre recibió un impacto de bala en el torso y fue trasladado al Centro Médico Dell Seton, donde permaneció en condición “grave pero estable”.
Cómo ocurrió, según las distintas versiones
La jefa de la Policía de Austin, Lisa Davis, declaró que el tiroteo pudo haber ocurrido tras una breve persecución a pie, aunque advirtió que la información seguía siendo preliminar. Una versión distinta, ofrecida por Mike Siegel, integrante del Concejo Municipal de Austin por el Distrito 7, afirmó que un agente de ICE habría embestido el vehículo de Garcés, para luego descender de una camioneta federal sin identificación y disparar al menos cinco veces. Ambas versiones permanecen bajo investigación, y las autoridades locales reconocieron contar todavía con pocos datos confirmados.
Lo que dice el gobierno, y lo que contradice la defensa
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aseguró que la agencia investiga el tiroteo “con ayuda del FBI”, y que Garcés “entró en el país ilegalmente bajo la Administración Biden y estaba sujeto a una orden de deportación definitiva”. Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, ofreció una versión distinta: dijo tener entendido que Garcés había ingresado al país usando CBP One, la aplicación que durante el gobierno de Biden permitía solicitar citas formales de asilo en la frontera, aunque aclaró que todavía no había podido confirmarlo directamente con su cliente. La propia abogada agregó que, hasta donde tenía entendido, Garcés no contaba con antecedentes penales.
El detalle que más indigna: la familia se enteró tarde y por terceros
Más de seis horas después del tiroteo, la esposa de Garcés, que lo había buscado sin éxito en el hospital, recibió finalmente confirmación de que ICE lo había trasladado a un centro de detención, según relató su abogada. Ni la familia ni la defensa legal han podido confirmar hasta ahora a qué centro exacto fue llevado. Un abogado del propio hospital fue quien, poco antes de las 7:00 p.m., informó a la esposa del traslado, varias horas después de que este ya se había producido. “Nadie se molestó en informarle”, escribió Lincoln-Goldfinch en un mensaje.
Un patrón que ya documentamos con otros casos
Este episodio confirma el mismo patrón que hemos venido registrando en esta sección: familias que se enteran tarde, y a través de canales indirectos, del paradero de un ser querido tras un operativo de ICE. Es el mismo tipo de opacidad que documentamos hace unas semanas con los venezolanos deportados a Liberia, quienes se enteraron de su destino apenas horas antes del vuelo, y sin oportunidad real de defensa legal previa.
No es un caso aislado dentro de la propia agencia
Este tiroteo se suma a otros episodios recientes de uso de fuerza letal por parte de agentes de ICE que hemos documentado en esta serie. En julio, en Maine, un agente disparó contra Johan Sebastián, un colombiano de 25 años; según relataron familiares del propio agente a The Associated Press, se trataba de un veterano del Ejército con problemas de salud mental graves desde la infancia, que “nunca debió haber recibido una placa y un arma para patrullar las calles”. En julio también, el mexicano Lorenzo Salgado murió tras ser baleado por un agente de inmigración en Houston.
La reacción en Austin
El tiroteo generó manifestaciones casi inmediatas en la zona del incidente, con autoridades desplegando armas no letales cerca de la protesta. Congresistas ya han pedido que se investigue el caso y se hagan públicas las imágenes de las cámaras corporales de los agentes involucrados, mientras la Fiscalía del condado de Travis solicitó formalmente participar en la investigación y tener acceso a la evidencia recopilada.
Si tienes un proceso migratorio en curso, puedes consultar nuestra guía completa sobre qué es el ICE y tus derechos frente a la agencia.
