Wall Street cerró este lunes en rojo, arrastrado por las dudas sobre el impacto del rápido avance de la inteligencia artificial que documentamos esta mañana, y por la escalada del petróleo derivada de las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Al cierre del parqué neoyorquino, el Dow Jones bajó 0,29% hasta 52,421 puntos, el S&P 500 recortó 0,48% hasta 7,619 enteros, y el Nasdaq cedió 0,56% hasta 26,186 unidades, según reportó EFE.

El giro del día: Trump le resta importancia al riesgo de la IA

Horas después de que documentáramos esta mañana el pedido de líderes de la propia industria, incluidos representantes de OpenAI y Anthropic, de frenar el desarrollo de la inteligencia artificial por temor a perder el control de los sistemas, Trump minimizó ese riesgo y arremetió contra cualquier intento de regulación, argumentando la necesidad de mantener la competencia con China por el liderazgo de esta tecnología.

Es un contraste que vale la pena señalar con precisión: en el mismo día, la propia industria que desarrolla estos sistemas advirtió sobre riesgos existenciales de seguridad, mientras el presidente de Estados Unidos calificó esas mismas preocupaciones como un obstáculo para la competitividad tecnológica del país frente a su principal rival geopolítico.

Quiénes se beneficiaron de esta tensión

No todo el sector tecnológico sufrió pérdidas. Las firmas de ciberseguridad, que pueden verse favorecidas por una mayor inversión en protección de sistemas de inteligencia artificial, subieron con fuerza: Crowdstrike ganó 13,8% y Palo Alto Networks subió 13%. Es una señal de que el mercado, más allá del debate político sobre regulación, ya está reposicionando capital hacia las empresas que podrían beneficiarse de cualquier escenario, sea de aceleración o de mayor cautela en el desarrollo de IA.

La escalada que agrava el panorama energético: la isla de Perim

En el frente geopolítico, se conoció que los hutíes tomaron el control efectivo de la isla de Perim, en el Estrecho de Bab al-Mandeb, amenazando todavía más los cuellos de botella del transporte marítimo global. Es una noticia que se suma directamente a la que documentamos esta mañana sobre la interrupción del oleoducto East-West en Arabia Saudí: ambas rutas, la terrestre que evitaba Ormuz y ahora el paso marítimo alternativo por el Mar Rojo, quedan comprometidas casi al mismo tiempo.

Los niveles finales del petróleo y los bonos

El WTI cerró en 101,39 dólares por barril, tras haber llegado a superar los 103 dólares durante la sesión. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años llegó a tocar el 5% durante la jornada, antes de moderarse y cerrar en 4,99%, su nivel más alto desde octubre de 2023, según confirmó la herramienta FedWatch, que ahora ubica la probabilidad de un alza de tasas de la Fed el miércoles en 92%, la cifra más alta de toda esta semana de seguimiento.

El cierre de otros mercados

El oro bajó a 4,336 dólares la onza, el euro se cambiaba a 1,1546 dólares, y bitcoin, en un movimiento notable frente a lo que documentamos esta tarde, subió hasta 79,429 dólares, superando ampliamente los 77,700 dólares donde cotizaba horas antes. Es una recuperación considerable en el transcurso del día, que confirma la resistencia relativa del activo que ya habíamos señalado frente a la volatilidad del resto de los mercados.

La excepción mexicana

La Bolsa Mexicana de Valores logró revertir las pérdidas con las que abrió la sesión y rompió una racha de tres jornadas consecutivas a la baja, cerrando con un alza de 0,46% hasta 64,216.98 puntos, impulsada principalmente por Fomento Económico Mexicano (FEMSA), que ganó 5,03% tras anunciar una recompra acelerada de acciones por 280 millones de dólares a través de una institución financiera estadounidense.

Lo que queda pendiente para el resto de la semana

Con la probabilidad de alza de tasas ya en 92%, el rendimiento del bono a 10 años tocando el umbral psicológico del 5%, y dos rutas alternativas de tránsito petrolero comprometidas casi simultáneamente, el mercado llega al martes con más presión acumulada que la que tenía apenas 24 horas antes. La decisión de la Reserva Federal del miércoles 16 de septiembre, tal como venimos anticipando en nuestro calendario económico semanal, llega ahora con un contexto todavía más cargado que el que existía cuando fijamos esa probabilidad por primera vez el viernes pasado.