El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzó este martes 5,04%, su nivel más alto desde 2007, según reportó El Español. El bono a 30 años llegó todavía más lejos: 5,4%, un máximo no visto desde 2004. Es la antesala directa de la decisión de la Reserva Federal sobre las tasas de interés, que se conocerá mañana miércoles.
Una liquidación de deuda que se intensifica hora tras hora
Según el propio análisis de mercado, esta “repricing alcista”, el mercado ajustando al alza sus expectativas sobre las tasas, desencadenó una intensa liquidación en el mercado de deuda soberana estadounidense. Es la continuación directa de lo que documentamos ayer, cuando el bono a 10 años llegó a tocar el umbral psicológico del 5% antes de cerrar en 4,99%. Hoy, esa barrera ya no es un techo: es un piso que el mercado superó con margen.
La frase que resume la presión sobre Warsh
Estrategias de Inversión lo planteó con precisión quirúrgica: los futuros de Wall Street cotizan a la baja este martes “mientras los inversores esperan la decisión de la Fed y tanto petróleo como bonos presionan, aún más, a Kevin Warsh”. Es la misma prueba de liderazgo que documentamos hace unos días, ahora agravada por dos frentes que convergen exactamente en la víspera de la decisión más importante del trimestre.
El indicador manufacturero que se suma a las malas noticias
El índice manufacturero Empire State de Nueva York, uno de los primeros termómetros regionales de actividad industrial que se publican cada mes, se desplomó en septiembre, según el mismo reporte. Es un dato adicional que complica la lectura económica general, justo cuando la Fed necesita evaluar tanto la fortaleza de la actividad productiva como la persistencia de la inflación antes de tomar su decisión.
El euro se rinde, por ahora, en su intento de reconquistar $1,16
En el mercado cambiario, el euro abandonó su intento de recuperar la barrera de 1,16 dólares, ante el escenario de una probable subida de tasas de la Fed que se confirmará mañana. Es un movimiento que refleja la misma lógica que hemos documentado toda la semana: cuanto más se fortalece la expectativa de un dólar más caro de tomar prestado, más presión recibe el resto de las divisas globales.
El oro pierde un nivel psicológico clave
El precio de la onza de oro perdió la barrera de los 4,300 dólares, y amenaza ahora con perforar su media móvil de mediano plazo, ubicada en 4,270,5 dólares. Es la continuación de la debilidad que documentamos ayer al cierre, cuando el metal cerró en 4,336 dólares tras haber caído 2,16% el lunes.
Bitcoin, atrapado en un rango que se estrecha
El mercado cripto no escapa a esta tensión. Bitcoin intenta no perder la zona de los 77,000 dólares, dentro de un rango lateral que se ha formado entre los 82,250 y los 76,240 dólares durante las últimas semanas. Es el mismo patrón de consolidación que hemos venido documentando, ahora puesto a prueba justo antes del evento que probablemente lo saque de ese rango en una dirección u otra.
El único respiro: Europa, gracias al petróleo
En contraste con el resto de los mercados, el Ibex 35 español logró girar al verde, buscando los 19,700 puntos, impulsado paradójicamente por el propio petróleo, que cotiza cerca de los 105 dólares. Es un recordatorio de que, mientras el crudo caro perjudica a los consumidores y presiona la inflación global, sigue beneficiando directamente a las economías y mercados con exposición al sector energético.
Lo que se decide mañana
Con el bono a 10 años en su nivel más alto desde 2007, el petróleo sostenido cerca de los 105 dólares, y un indicador manufacturero que se desploma, la Reserva Federal llega a su reunión de mañana con el contexto más cargado de presión que ha tenido en toda esta serie de seguimiento. La probabilidad de alza de tasas, que documentamos ayer en 92%, parece tener cada vez menos margen para no cumplirse, tal como venimos anticipando en nuestro calendario económico semanal.
