Hay regalos de cumpleaños y hay regalos de cumpleaños. Luiz Inácio Lula da Silva cumple 81 años este martes 27 de octubre, y el suyo llegó con dos días de anticipación y con banda presidencial incluida.

El domingo, Lula ganó la segunda vuelta en Brasil con 51,76% de los votos frente a 48,24% de Flávio Bolsonaro, con más de cuatro millones de votos de diferencia y casi todas las urnas escrutadas, según Vanguardia. Será su cuarto mandato y el segundo consecutivo. Asume el 5 de enero, y si lo termina completo tendrá 85 años al entregar el poder. Para ponerlo en perspectiva: cuando Lula ganó su primera elección, en 2002, muchos de los que votaron por primera vez el domingo no habían nacido.

Lo gracioso, si es que tiene gracia, es lo que pasó con las predicciones. En la primera vuelta Flávio había quedado primero, con 47% y una ventaja de 2,2 millones de votos. Las dos últimas encuestas, publicadas la víspera, le daban 51 a 49. El resultado fue exactamente al revés.

Y aquí tengo que confesar algo, porque en este sitio decimos las cosas como son. El domingo en la noche, en el Parlo-Tanto, hicimos nuestras predicciones. Los tres panelistas, con datos, con análisis y con toda la seguridad del mundo, apostamos por un triunfo ajustado de Bolsonaro. Uno hasta le dio tres puntos de ventaja. Si quieren reírse de nosotros con fundamento, el episodio está aquí: Parlo-Tanto sobre la inversión en Venezuela, Brasil y las midterms. Eso sí, uno de nosotros dijo en el mismo programa que en política dos más dos no siempre da cuatro. Por lo menos acertamos en eso.

Lo que no es broma

Ahora, más allá del chiste, hay cosas que conviene mirar con seriedad. Lula gobernará con un Congreso más inclinado a la derecha que el de hace cuatro años, así que va a tener que negociar casi todo con sectores que no comparten su proyecto. En campaña repitió que “no permitiremos que Brasil sea el patio trasero de nadie”, una frase que en Washington se escucha con atención en plena reorganización del mapa regional después de la caída de Maduro.

Y para los venezolanos, Brasil no es un vecino cualquiera. Es frontera, es Roraima, es uno de los países que más migrantes venezolanos ha recibido en la región. La relación entre Lula y el chavismo fue cercana durante años, y ahora le toca convivir con una Venezuela en transición, con Delcy Rodríguez en Miraflores, María Corina Machado de vuelta en Caracas y Estados Unidos marcando la hoja de ruta. Cómo se mueva Lula en ese tablero va a importar más de lo que parece.

Así que feliz cumpleaños, presidente. A las encuestadoras, y a los tres panelistas de Parlo-Tanto, nos toca soplar otra vela: la de la humildad. ¿Será que la próxima vez hacemos las predicciones después de que cierren las urnas?