Si eres venezolano y vives fuera del país, lo más probable es que no puedas votar en la próxima elección presidencial. No por falta de ganas, sino por cómo está escrita la ley y por cómo se aplicó la última vez. Esta guía explica por qué, qué está en discusión ahora y qué puedes hacer desde ya.
El tema volvió con fuerza esta semana. Más de 115 organizaciones de la sociedad civil respaldaron un pliego de exigencias que la diáspora entregó en las embajadas de Estados Unidos en Argentina, Brasil, Chile, Perú, España, Francia y Suiza, con copia al Departamento de Estado. Y este sábado, venezolanos en al menos 17 países salieron a la calle para pedir una fecha para las presidenciales.
La cifra que lo explica todo
En las presidenciales del 28 de julio de 2024, solo unos 69.200 venezolanos en el exterior quedaron habilitados para votar. Fuera del país viven alrededor de 7,8 millones de venezolanos, de los cuales unos 5 millones son adultos. Es decir, pudo votar apenas el 1,4% de la diáspora en edad de hacerlo.
Para ponerlo en perspectiva: según el seguimiento de la organización Mi Voto Cuenta, en Argentina vivían más de 220.000 venezolanos y solo 2.639 podían votar.
Qué dice la ley
La regla está en el artículo 124 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales (LOPRE). En resumen, solo pueden votar en el exterior los electores que tengan residencia, o cualquier otro régimen que demuestre que su permanencia fuera de Venezuela es legal. También votan afuera los funcionarios de embajadas y consulados.
En 2012, la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia interpretó que ese requisito aplica también para inscribirse o actualizar datos en el Registro Electoral desde el exterior, no solo para votar. Organizaciones como Acceso a la Justicia sostienen que esa exigencia es discriminatoria, porque dentro de Venezuela basta con la cédula para inscribirse. Pero mientras la ley no cambie, la regla sigue vigente.
Dónde estuvieron los obstáculos en 2024
El problema no fue solo la ley, sino cómo se aplicó. Estos fueron los principales:
- Residencia “de más”. Según Mi Voto Cuenta, en varios países los consulados exigieron residencia permanente, algo que la ley no pide: el artículo 124 habla de cualquier régimen de permanencia legal.
- Migrantes sin papeles de residencia. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió que muchos venezolanos no tienen visa de residencia, ya sea porque no han podido regularizarse o porque tienen otro tipo de documento migratorio.
- Consulados cerrados o insuficientes. El registro se hacía solo en consulados. Donde no había consulado operativo, simplemente no había cómo inscribirse. En Perú, por ejemplo, Venezuela cerró sus consulados en julio de 2024 tras la ruptura de relaciones.
- Poco tiempo y poca información. El proceso se abrió el 18 de marzo de 2024, y semanas antes de la elección muchas comunidades todavía no sabían cuántas mesas tendrían ni dónde.
El resultado fue predecible: para el 31 de mayo de 2024, Mi Voto Cuenta contaba apenas 6.528 inscripciones o actualizaciones en el exterior. En Chile fueron 607; en España, 1.829; en Perú, 66.
Qué se está pidiendo ahora
El pliego que se entregó esta semana tiene cinco exigencias:
- Documentos de identidad: restablecer y ampliar la red consular y permitir que la cédula se emita en el exterior.
- Registro permanente y accesible: que se pueda inscribir y actualizar datos desde afuera, aceptando cédulas vencidas y reconociendo los distintos estatus migratorios de cada país.
- Centros de votación proporcionales: abrir suficientes centros donde realmente vive la diáspora.
- Garantías políticas: participación sin persecución y derecho al retorno seguro.
- Representación: revisar las leyes que limitan la participación de la diáspora y estudiar una representación parlamentaria propia.
En las calles, el movimiento de María Corina Machado respalda la propuesta de fijar las presidenciales para el 24 de julio de 2027 y pide que, una vez se forme un nuevo CNE en la mesa de negociación, se garantice el voto en el exterior. Además, convocó una movilización nacional para el 22 de octubre.
Qué puedes tener listo desde ya
No hay todavía un calendario electoral ni un proceso de registro abierto, así que nadie puede decirte hoy los requisitos exactos de la próxima elección. Pero con la ley actual, esto es lo que conviene ordenar desde ahora:
- Tu cédula. Revisa en qué estado está. Hoy no hay garantía de que se acepte vencida, aunque es una de las exigencias.
- Tu documento migratorio. Ten a mano el papel que demuestre tu permanencia legal en el país donde vives: residencia temporal o definitiva, permiso de permanencia, estatus de refugiado u otro. Guarda copia digital.
- Tus datos en el Registro Electoral. Verifica en la consulta del CNE dónde apareces inscrito. Si sigues registrado en tu centro de votación en Venezuela, tendrías que cambiar tus datos al exterior cuando se abra el proceso.
- El consulado que te corresponde. Averigua cuál es y si está operativo. Si no lo está, ese es el primer reclamo que tu comunidad debe hacer.
- Tu red. Las organizaciones de la diáspora en tu ciudad suelen ser las primeras en saber cuándo y cómo se abre el registro. Vale la pena seguirlas.
Mi lectura
La diáspora venezolana es casi un cuarto del país, y en 2024 votó como si fuera un pueblo pequeño. Eso no es un accidente técnico: es el resultado de una ley restrictiva aplicada con más restricciones de las que la ley pide.
Si la negociación en Caracas habla en serio de elecciones libres, el voto en el exterior no puede ser un tema secundario. Hace apenas unas semanas ya contábamos que 95 organizaciones exigían incluir a los 7,8 millones de migrantes en el diálogo político. Ahora son más de 115. La presión va en aumento, y lo que se decida sobre el nuevo CNE dirá si esa presión sirvió de algo.
Actualizaremos esta guía en cuanto haya calendario y reglas de registro.
