Este jueves Venezuela tuvo dos discursos sobre la misma pregunta, separados por apenas unas horas, y les confieso que pocas veces se vio tan clara la distancia entre un lado y el otro. La pregunta es la de siempre: ¿cuándo votamos?

Delcy Rodríguez habló primero, en un mensaje televisado a la nación. Según Europa Press, recogida por Infobae, dijo que “habrá elecciones”, pero no dio fecha y dejó claro que no las piensa convocar pronto. Su frase fue esta: “El horizonte político de Venezuela no se mide con una fecha en el calendario”. En lugar de una fecha habló de “una secuencia de objetivos que debemos alcanzar”, de “una reforma jurídica ordenada”, de garantías “para todas las fuerzas políticas” y de un poder electoral renovado, “aceptado por todos”, con “el mundo como testigo”. Remató con otra frase que vale la pena guardar: “Venezuela no va a saltar al vacío”.

A mí me llamó la atención que arrancara diciendo que “un anuncio como este no vale por lo que promete sino por lo que se cumple”. Estoy de acuerdo, y por eso mismo la vara para medirla es la fecha que no dio. En ese mismo mensaje, según Semana, dijo que instruyó a los cuerpos de seguridad a no detener a nadie sin orden judicial, salvo en flagrancia, y que protestar es un derecho constitucional. Eso, que debería ser lo normal en cualquier país, aquí suena a noticia. Y la semana pasada Vente Venezuela denunció siete detenidos en la marcha por la fecha electoral, así que habrá que ver si la instrucción baja de la cadena nacional a la calle. Según Reuters, Delcy también aseguró que más de 9.000 personas han sido excarceladas o han visto levantadas sus restricciones bajo la ley de amnistía. Esa es la cifra del Gobierno.

Horas después le tocó a María Corina Machado, en el Aula Magna de la Universidad Católica Andrés Bello, en Caracas. Era su primera rueda de prensa desde que regresó el domingo, y la diferencia de tono se notó desde el primer minuto. Dijo que su presencia en Venezuela demuestra que “el plan de las tres fases que ha presentado el presidente Trump avanza” y que ese plan “deja claro la realización de unas elecciones presidenciales en 2027”, según Europa Press en Proceso. Reuters lo resumió así: Machado afirma que Estados Unidos propuso presidenciales para 2027, un calendario que ella ya defendía. Ojo con esto, porque es su versión: el Departamento de Estado no respondió de inmediato a Reuters y, hasta ahora, Marco Rubio no ha puesto fecha, solo una secuencia de pasos con un nuevo TSJ y un nuevo CNE.

Machado agradeció a Trump su “visión” y su “coraje”, dijo que gracias a la acción del 3 de enero “se abrió la compuerta de la libertad” y soltó otra frase que se va a repetir mucho: “La fecha de la elección es la fecha de la liberación”. Según Reuters, también dijo que le parecía bien que Delcy respaldara las elecciones y que quienes ayuden a la transición van a necesitar garantías. Y pidió tres cosas que no son menores: justicia transicional, una comisión de la verdad y una reestructuración de los cuerpos de seguridad del Estado. Sobre los presos políticos insistió en que liberarlos es la clave para recuperar la democracia. Foro Penal, que es una ONG y no una fuente oficial, cuenta 322 presos políticos, más de la mitad sin condena, y unas 11.000 personas con otras restricciones, como casa por cárcel.

Lo más interesante, para mí, fue lo económico. Machado dijo que “todo contrato firmado legalmente será honrado”, pero que algunos podrían pasar a “nuevos términos que vamos a ofrecer, que serán mucho mejores”. Y puso nombre y apellido a uno: el acuerdo de North American Blue Energy Partners con el Gobierno de Estados Unidos para exportar la producción de 17 campos venezolanos, que según ella “evidentemente no refleja los niveles de transparencia que la sociedad venezolana quiere”. Reconoció que no ha visto ese contrato. Pidió licitaciones abiertas, arbitraje internacional y un acuerdo con el FMI para manejar la deuda. Lo que esquivó, según Reuters, fueron dos preguntas incómodas: la frase de Trump de enero de que a ella le faltaba apoyo para gobernar y su comentario reciente sobre Venezuela como estado 51.

Pongan los dos discursos uno al lado del otro. Delcy pide paciencia y una secuencia sin calendario; Machado pide un año concreto y se lo atribuye a Washington. Las dos dicen “elecciones” y las dos invocan la legalidad. La diferencia es que una tiene el poder para convocarlas y la otra está inhabilitada para competir en ellas. La cuarta ronda del diálogo, en la que Vente Venezuela no participa, está prevista del 11 al 15 de noviembre. Ahí sabremos si la secuencia de Delcy tiene pasos con fecha o si el horizonte seguirá alejándose a medida que uno camina hacia él. ¿Ustedes a cuál de los dos calendarios le creen más?